Coronavirus y la industria artísticaMiguel Ángel Vidaurre: "Incluso la carencia, el encierro y la enfermedad pueden estimular la capacidad creativa"

En Artículo del Boletín DIVIM (13 de marzo de 2020)

El Taller Memoria y Reciclaje de Archivos, dictado por el académico de la Escuela de Cine UAHC, Miguel Ángel Vidaurre como parte de la Escuela de Verano del Museo de la Memoria y los DDHH, presentó estrategias para el trabajo de found footage y relatos construidos a partir de material de archivo en contextos como los que Chile vive hoy. El curso planteó las expectativas de las narrativas posibles que abren los múltiples registros captados en los últimos meses de estallido social. Un momento ideal para conversar con el Director de la Escuela de Cine de la UAHC y su mirada respecto a los nuevos desafíos para los realizadores de cara a un escenario difícil que se inició con el estallido social y cuya incertidumbre se mantiene gracias a la pandemia.

El material audiovisual que nos ha dejado el estallido social nos dará material para trabajar por décadas. Es cosa de hacer números y pensar en unos cuantos miles de asistentes a las marchas más multitudinarias solamente para imaginar la cantidad de material audiovisual para trabajar en distintos trabajos de montaje, discurso y otras complejidades”, explicó el docente a cargo del curso y director de la Escuela de Cine UAHC.

La metodología consistió en la presentación de ejemplos en los que el archivo adquiere nuevas significaciones y en el relato de diversos hitos históricos en los que el montajista o cineasta ha narrado contingencias por sobre el discurso oficial.

“La construcción de una memoria a retazos genera una historia nueva, con una puesta en valor del registro original que el nuevo realizador, a la luz del tiempo, puede resignificar como denuncia o simplemente como una constatación más objetiva que la que los medios cuentan”, señaló Vidaurre sobre casos recientes en los que se desclasificaron horrores de la Primera Guerra Mundial, Vietnam o cintas sonoras de la administración de Richard Nixon; momentos históricos que se pueden extrapolar al material que está surgiendo referido a las movilizaciones sociales posteriores al 18 de octubre en Chile.

Coronavirus y la gestión artística

Cinco meses después, nuestro país también padece los efectos de una pandemia global que paraliza actualmente a una serie de industrias. En particular al mundo artístico y el audiovisual, cree el docente. Según Vidaurre, este efecto es padecido directamente por el mundo cultural en cuanto a gestión y hace urgente tratar por cualquier vía de que no se detenga el proceso creativo.

La cuarentena afecta de manera directa y cruda sobre todo al trabajo de técnicos que se desempeñan en diversos proyectos. Trabajadores a honorarios la mayoría de ellos y, en este contexto, su trabajo escasea de manera brutal. En cuanto al proceso creativo, no debería detenerse, no se precisa de grandes fondos para desarrollar proyectos. Incluso la carencia, el encierro, la enfermedad y la soledad pueden estimular la capacidad creativa de los realizadores”, explica y, recomienda: “Volver a lo básico, construir imágenes precarias que estén en consonancia con el contexto en el cual nos encontramos”.

Respecto a generar instancias de ayuda, el director de la Escuela de Cine de la UAHC, manifiesta que el Estado debería repensar en este contexto su forma de apoyar los proyectos audiovisuales y artísticos en general. “Quizás es el momento de resolver esta situación de competencia rapaz que se da en nuestro medio, en donde los fondos se abren en fechas determinadas y todo se convierte en una cacería a muerte por los capitales. También es la posibilidad de replantear nuestra propia relación con el Estado y de este con el público. Mirarnos y reflexionar sobre qué estamos haciendo con estos proyectos y estos dineros. Quizás de alguna manera hemos estado replicando el mismo modelo que tanto atacamos, pensando solo en festivales en el extranjero y muy poco en la mirada interna”, argumenta el académico.