Positivo resultados de examen END FIDAlumnos/as de la UAHC destacan por sobre la media en evaluación obligatoria para estudiantes de pedagogía

En Artículo del Boletín de Investigación (6 de septiembre de 2019)


Actualmente, la Ley de Sistema de Desarrollo Docente establece que las universidades deben aplicar dos evaluaciones diagnósticas a sus estudiantes de pedagogía y educación para que las instituciones cuenten con información para, dado el caso, intervenir o mejorar sus programas de estudio. La examinación END FID es una evaluación que se toma a los estudiantes de pedagogía 12 meses antes de titularse con carácter de obligatorias. Sin esta rendición, un plantel universitario no podría entregar el título profesional al estudiante.

La primera de estas examinaciones es el EDI (Evaluación Diagnóstica Inicial) que tiene lugar el primer año y está a cargo de las propias universidades, es decir, son ellas las que determinan qué se va a evaluar y su respectivo plan de acompañamiento para esos resultados. La segunda prueba es la END FID (Evaluación Diagnostica de la Formación Docente Inicial) que los alumnos deben rendir ante el CPEIP (Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas) entidad encargada de diseñar esa prueba. Para ello, las universidades se comprometen a ofrecer los mecanismos para que sus estudiantes tengan toda la información respectiva y que se relaciona con la fecha de la prueba y la entrega de nóminas de estudiantes para que estén en la lista al momento de ir a dar su examen.

Miriam Ferrando, encargada de la Unidad de Planes de Mejoramiento para la formación Inicial de la UAHC y magíster en Estructura y Alfabetización de la Universidad de La Plata, comenta que ésta no se trata de una prueba de metodología, que considera los estándares de la formación inicial y que será modificada el 2020. “La evaluación pedagógica suma otra de contenidos didácticos y disciplinarios. Junto con eso hay una pregunta de respuesta abierta, que es una reflexión pedagógica acerca de un caso  en particular que se expone y se solicita que los alumnos den su opinión. Una vez que están los resultados, las Facultades tienen que diseñar el plan de mejoramiento de los resultados de esos estudios”, explica Ferrando sobre el desarrollo del examen.

Recientemente se entregaron estos resultados que resultaron positivos para nuestra Facultad de Pedagogía y posiciona a los estudiantes de la Academia por sobre la media nacional, sostiene Ferrando. La educadora destaca como hito relevante que, en su mayoría, los resultados de los estudiantes de la Academia están en la media nacional y en algunos casos están por sobre esa categoría. “Esta no es una prueba habilitante, pero sí es obligatoria y los resultados son un buen parámetro para tomar las decisiones que se deben ejecutar respecto de las modificaciones en la mallas, la preparación de los estudiantes y como están preparados para enfrentar el sistema escolar. Lo que se evalúa acá son los estándares y la formación de nuestros futuros profesores. En definitiva este es un buen indicador para tomar las decisiones respecto de la formación de nuestros estudiantes, de cómo se han comportado a través del tiempo respecto de las pruebas y el diseño del plan de mejoramiento para superar o fortalecer los resultados”, explica.

Ferrando vincula también la importancia de este resultado con los procesos de acreditación y aseguramiento de l acalidad ya que “si no enviamos a nuestros estudiantes a dar esta prueba y, por ejemplo, le damos el título a alguien sin haber dado las evaluaciones, la universidad se expondría a una muy fuerte sanción de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) y esa es una situación que está declarada en la ley y se trata de un requisito que forma parte de los indicadores para la acreditación”, señala Ferrando.

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