El Ossandonazo: derivadas de las primarias

En Punto de vista (22 de junio de 2017)

(*) Por José Orellana

En este proceso de primarias, era de suponer que el Frente Amplio y Chile Vamos, se visibilizarían suficientemente en un electorado potencial y una opinión pública que intenta objetivarse/identificarse por medio de encuestas de opinión.

También era evidente la invisibilización de la Nueva Mayoría, producto de no lograr acuerdo para definir un candidato único, colocando el foco de atención fuera del circuito que permiten las primarias, que a estas alturas, pareciera ser, no han tenido los efectos buscados…

Es interesante constatar que la dinámica coalicional más intensa en términos de visibilización, ha resultado ser Chile Vamos, y no necesariamente por Sebastián Piñera, ex Presidente que busca la nominación de candidato único, sino que gracias a sus desafiantes. El primero, Felipe Kast, autodenominado como el Liberal de la contienda y, José Manuel Ossandón, autodenominado como el incombustible en cuanto probidad y transparencia, valores tan escasos, en nuestro sistema político en general y en su sector en particular, indica el candidato.

La singularidad mayor del candidato Ossandón se ha logrado en la capacidad de visibilizarse en función de una plataforma moral y ética intachable, en su condición de ex alcalde de Pirque y Puente Alto, y también como Senador de la República. Por otra parte, ha sido capaz de instalarse como un ciudadano común, sobre todo cuando enfrentó a los panelistas de Tolerancia Cero, los que evidenciaron inconsistencias conceptuales, y quien no dice, irresponsabilidad inexcusable al no saber lo suficiente sobre el acuerdo de París que el mismo apoyó en los trámites legislativos. Grave cuestión, sobre todo cuando existe una sensibilidad política clara cuando de medio ambiente y calentamiento global se refiere. Se escudó, para la masa votante potencial con un: ‘no tengo por qué saberlo todo’, o bien ‘podré meter las patas, ésta y otras veces, pero no las manos’. Es decir, salió jugando, más cuando ha sabido gestionar una – no se sabe si buscada, pero asertiva – condición de víctima. Es el David que enfrenta a Goliat. Un David probo v/s un Goliat titubeante en probidad, indicará.

El debate radial último, le permitió otra oportunidad no buscada para visibilizarse sobre lo que ha erigido como su línea de flotación y capital político articulador: su honradez defendida (un intangible, simbólicamente potente desde lo político).

Esto sería producto de un error no forzado de los adherentes, amigos o integrantes de alguna línea de reflexión y acción del comando de Sebastián Piñera. Evocó inmediatamente los enredos que el ex Presidente tuvo que administrar con el escándalo del kiotazo, donde lo infiltraron en su estrategia de desprestigio hacia a Evelyn Matthei.

Ossandón, conforme pasaron las horas y los días, proyectó, otra vez, la idea de victimización sobre su figura, cuando indica que conflictúa, no sólo con uno de los hombres más poderosos del país como es el Ex Presidente Piñera, sino que además con una elite que busca continuar en el inmovilismo (económico y político) y que lo resiste, ya que sin perjuicio de que sea de derechas, no tolerará los privilegios que han logrado, en una eventual presidencia suya. Proyectó, además, habilidad para reaccionar e instalar, a punta de futuras querellas, una expectativa que no se tenía para el debate televisivo del próximo lunes. Todo su contenido moral y ético adquirió un giro favorable, gracias a la Periodista Pilar Molina, en cuanto recadera de los grupos de interés o parte del comando de Piñera en el debate radial. A partir de ello, se podría indicar se instaló un ossandonazo, parte 1.

Queda presenciar el ossandonazo parte 2 con el debate televiso del próximo lunes y la parte 3 con los votos que finalmente logre en la culminación de las primarias. Es difícil una sorpresa mayor, como es, que obtenga más votos que Piñera, pero sí sería interesante una votación que lo instalara en una posición de negociación para la primera vuelta, cuestión que no necesariamente se encontraba contemplada en un inicio. Queda ver, además, cómo consolida y fortalece su instalación y proyección como referente de la derecha política, hecho que este actor ha sabido capitalizar desde esta primaria.

 

(*) Académico Escuela de Ciencia Política y RR. II. Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Doctor © en Estudios Americanos Instituto IDEA, USACH.