La geografía de la multitud y las AFPs: ¿gobernabilidad o gobernanza?

En Punto de vista (16 de agosto de 2016)

Por José Orellana (*)

Aún se encuentran en la retina los concienzudos juicios y opiniones de algunos actores políticos, cuando afirmaban que este gobierno, entre varias dificultades (por no decir todas… las que fuesen!), había proyectado un Programa de Gobierno con expectativas inalcanzables. Educación, reformas políticas, laboral y otras, enredaban de tal manera a la sociedad chilena que era inminente el caos. Ninguna reforma sería bien valorada por la ciudadanía. Y así se sepultó la idea de problematizar más los resultados de la Comisión Bravo, compromiso adquirido y ejecutado por el nuevo gobierno a propósito del tema de las pensiones. Además, estábamos  acompañados de escándalos tras escandalosos (PENTA, CAVAL y SOQUIMICH… todavía lo estamos). Inviable entonces seguir en esta materia, ¡hasta sonaba razonable!

Pero la filtración de la abultada pensión de la Sra. Miriam Olate permitió la articulación de todas las rabias que se encuentran diseminadas en esta Geografía de la Multitud, que emerge bajo singulares mecanismos de coordinación. Geografía de la multitud que se activa por problemáticas ambientales, educacionales, laborales, de salud, y ahora desde las AFPs. El catalizador Olate hasta el momento fue la excusa para que esta Multitud se pronunciara desde diversas Geografías de la Región Metropolitana y del país, que si bien no tienen la visibilidad que sí tienen en el centro… existen!, y cuando se activan, conocemos Aysén, Magallanes, Freirina o Alto del Carmen.

De la noche a la mañana el tema “pensiones”, ¡el intocable! producto de tanta cosa inviable que se le había ocurrido a este gobierno, según indicarían los sectores más conservadores, se instala el día domingo 24 de julio en una manifestación que convocó a varios miles de ciudadanas y ciudadanos a lo largo del país (y hace poco, un cacerolazo, el 10 de agosto).

Algunos analistas indican que la reacción del gobierno es adecuada en tiempo y espacio. Asertiva en contenido y épica (con cadena nacional incluida), dado que se precisa de una “plataforma política amplia de acuerdo” para avanzar en los cambios propuestos, que como se ha visibilizado, desde el mismo movimiento/geografía de la multitud, No + AFP, se entienden como muy parciales para subsanar el tema de fondo. Pasar a un sistema de reparto es la solución. Se indica, además, que la coyuntura le permitiría subir en las encuestas a la Presidenta, por lo asertivo de su accionar. Eso hay que verlo.

La actitud del gobierno tiene dos líneas de entrada en el análisis, entre otras. Pareciera ser que está fortaleciendo gobernabilidad, dado que todos los actores políticos del sistema en general reconocen el valor del anuncio (la ingeniería de detalles entregará más luces en ese sentido). Gobernanza, no sólo por la irrupción de esta Geografía de la Multitud, que se entiende será escuchada y considerada en los planteamientos finales de los proyectos de ley, sino que también por la idea de integrar a la sociedad civil (cotizantes) en las instancias de gobierno de las AFPs. Hecho que, como indica Rosanvallón, cumpliría con el principio de “querer y poder saber”, principio que en un sistema político y social que se construye desde la desconfianza, se demanda permanentemente.

Si se logra gobernabilidad y gobernanza en este tema se esperaría entonces contribuir a una nueva moral pública y republicana, la cual se demanda para organizar un pacto social distinto. Un pacto social más equitativo y por defecto humano. Un pacto social donde la ecuación Estado + Sociedad civil + Mercado se logre desde planteamientos declaradamente humanos y no neoliberales.

* José Orellana es Doctor (c) en Estudios Americanos Instituto IDEA, USACH y académico de la Escuela de Ciencia Política y RR. II. de la U. Academia

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