Liceos Bicentenario

En Punto de vista (12 de mayo de 2017)

Columna publicada como Carta al Director en El Mercurio el 11 de mayo de 2017

 

(*) por Abraham Magendzo K.

El señor Raúl Leiva, en “El Mercurio” del domingo, en su calidad de ex coordinador nacional del Proyecto Liceos Bicentenario, hace una defensa cerrada a estos establecimientos, señalando que han logrado ubicarse en el top luego de la última prueba Simce de Segundo Medio. Esto es el 2% de los mejores. Además, lamenta el hecho de que a partir de 2014 el Mineduc dejó de brindar su apoyo a esta iniciativa.

De hecho, nadie podría oponerse a que todos, y no solo algunos liceos municipales y particulares subvencionados, obtengan resultados comparables con los mejores particulares pagados. Sin embargo, hay que aclarar que estos Liceos Bicentenario -que algunos denominan emblemáticos y otros, de excelencia- son el resultado de seleccionar a los alumnos más talentosos de las escuelas, por consiguiente “descremándolas”, o como se ha sostenido, empleando una “concepción darwiniana”: “salvando a los más aptos y adelantados, y abandonando a los más desaventajados o poco talentosos”.

Promover el mejoramiento educativo de un grupo reducido de estudiantes, mediante una estrategia híper selectiva de los más talentosos, es atentar contra el principio que sostiene a una sociedad democrática e incluyente que deseamos construir. La escuela es un lugar de encuentro de la diversidad social y cultural en donde los más adelantados conviven y apoyan como tutores a los menos adelantados, y donde se refuerzan valores como la solidaridad y el compañerismo.

(*) Abraham Magendzo K. es Ph D. en Educación de la Universidad de California y Post- doctorado en Curriculum del Instituto de Educación Universidad de Londres Inglaterra. Director de la Cátedra Unesco en EDH Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Candidato a Premio Nacional de Educación 2017.

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