Señales de interdisciplinariedad: el cuerpo como eje epistémico

En Punto de vista (29 de octubre de 2015)

Por Amilcar Borges*

La construcción del lenguaje en el acontecimiento escénico y su dimensión  interdisciplinaria emerge desde problemáticas y/o tópicos generadores que sólo son capaces de desarrollarse a partir de la interacción con la diversidad disciplinaria. No hay interdisciplinariedad en el espectáculo o en la espectacularidad de la obra como producto y/o fetiche, tampoco en la simultaneidad disciplinaria.

El devenir de la interdisciplinariedad es una afección y una interacción procedimental y epistémica de distintos puntos de vista que dialogan y están en relación continua y rizomática y que se proponen dialógicamente desplazar y/o (re)(des)configurar los territorios y los modos como se generan los conocimientos disciplinarios. Desde esta perspectiva el acontecer del lenguaje en la creación contemporánea pone en evidencia las falencias del encapsulamiento disciplinario y desdibuja sus límites, es decir, las problemáticas que emergen en los procedimientos de creación ya no pueden ser resueltas ni complejizadas desde un razonar que promueve la autosuficiencia disciplinaria.

Lo interdisciplinario es por lo tanto una decisión política que se sostiene en la búsqueda de interacciones que promueven, a partir de procedimientos de diversificación colaborativos, un giro en la praxis artística y en los modos de razonar y generar conocimiento.

Instaurar el cuerpo como eje epistémico suscita y amplifica la interacción con otras disciplinas. A partir de este posicionamiento emergen intersticios y límites seculares con los que se determinan las problemáticas específicas de la disciplina, así como sus posibles vínculos interdisciplinarios. Estos límites y las zonas de intersección interdisciplinarias se evidencian a partir de las nociones de cuerpo y corporalidad que son los ejes fundamentales con los cuales se configura intersubjetiva y epistémicamente el lenguaje escénico contemporáneo. Entender el cuerpo como eje epistémico es instaurar un campo de probabilidades donde convergen/divergen diversas disciplinas promoviendo un giro en los modos de generación de conocimiento.

Desde esta perspectiva lo interdisciplinario es un posicionamiento político limítrofe y dialógico que requiere nuevas metodologías, estrategias y dispositivos que permitan entrelazar la praxis creativa/experiencial y la generación de conocimiento, es decir, la interdisciplinariedad artística es también la interacción dinámica y rizomática que desdibuja los límites académicos existentes entre investigación y creación. Por lo tanto podríamos comprender que los procedimientos de creación, recepción y configuración del lenguaje en el acontecimiento escénico son también el aparecer del cuerpo y de la corporalidad como soporte intersubjetivo del lenguaje escénico. Soporte que no es sólo un devenir semántico, es también el devenir epistémico de la intersubjetividad y de la percepción. El cuerpo como eje epistémico hace emerger un excedente de sentido que tensiona el razonamiento del sujeto moderno, individualizado y encapsulado en su generación de conocimiento unidireccional y disciplinario. Esta tensión es también el aparecer de un giro sistémico y epistémico que hace oscilar los modos con los cuales razonamos, validamos y sostenemos los modelos de autosuficiencia y encapsulamiento disciplinarios.

*Docente de la Escuela de Teatro Universidad Academia de Humanismo Cristiano y académico del Departamento de Danza de la Universidad de Chile.

 

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