La Premio Nacional abordó el feminismo literarioConferencia de Diamela Eltit inaugura año académico del Instituto de Humanidades

En Noticias (1 de abril de 2019)


Como conferencista principal de la actividad de inauguración del año académico de las nuevas carreras del Instituto de Humanidades, la escritora Premio Nacional de Literatura 2018, Diamela Eltit, repletó el auditorio Salvador Allende de la Academia.

Asistieron a la actividad el rector Pablo Venegas, los directores de las respectivas carreras; Claudia Burgueño como autoridad de la carrera de Licenciatura en Lengua y Literatura, Cecilia Sánchez por parte de la carrera de Licenciatura en Filosofía y Felipe Cisterna como jefe de la carrera de Periodismo. También los nuevos académicos de cada carrera asistieron a esta charla en que Eltit repasó el estado de las letras y el feminismo.

La autora de “Lumpérica”, “Vaca sagrada” y otras obras, anticipó qué tipo de literatura se viene junto al auge del movimiento feminista y cómo, viejas novelas chilenas ya retrataban cuestiones de la brecha de género o sobre un Estado persecutor de la diferencia. Incluso repasó el “fuego amigo” que nace desde el propio seno del movimiento feminista como resultado de primitivas voces patriarcales que aún resuenan.


Diamela Eltit, expuso parte de su extensa historia literaria que pasea entre el género y la cultura subalterna, el cual le valió el máximo galardón de las letras chilenas en un proceso en una candidatura que fue patrocinada por nuestra universidad. Describió un siglo de historia narrativa donde la crítica hacia desigualdad, la dominación masculina y del capital, han decantado en una sociedad que estalla hoy en el descontento, pero que ha sido parte del margen desde siempre. Menciona novelas que anticiparon el país en el que vivimos hoy, como “Patas de perro” (1965) de Carlos Droguett o “María Nadie” (1957) de Marta Brunet.

Al respecto, plantea una descolonización de los imaginarios que oprimen a la mujer de manera inconsciente y que se sitúan como principales lastres del movimiento feminista, incluso desde el interior del colectivo. “Es a las propias mujeres a quienes corresponde leer y desprenderse de las voces patriarcales que las habitan, desprenderse también del género que las cerca y las cautiva. Lo que propongo es el nacimiento de una etapa cultural de diferencias reconciliadas y un espacio humano diverso e igualitario”, invita.


Es cauta al ponerle nota a este auge literario ya que aún es una producción en formación, cree. “Es un tema complejo, tenso e histórico. Ahora desde la perspectiva neoliberal y su vértigo por transformar los dilemas en mercado, podría ser posible ver una racha de publicaciones de índole comercial. En otro registro, yo pienso que existe un conjunto de autoras y autores que está escribiendo zonas menos transitadas y más sorprendentes. Pero más que temáticas, lo importante es cómo se enfocan esas temáticas”, reflexiona sobre este futuro de nuevas voces y metáforas.

Diamela Eltit se considera paciente, pero también crítica respecto a un catálogo que lidere los nuevos tiempos. “El trabajo literario no debería fundarse en reproducir la realidad sino más bien producir realidades mediante el poder del lenguaje. Desde luego en el plano social siempre será interesante resignificar cada una de las instancias fundadas en dominaciones y discriminaciones”, agrega la conferencista invitada.