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Cuadro 9. Las Variaciones del Niño Jesús.
Pero si hablamos de variaciones, es el niño Jesús, en los brazos de María, el que va viviendo las mayores transformaciones. Niño Dios vestido como actor de múltiples caracteres, interpretando papeles que los devotos con sus inquietudes y vivencias le hacen representar. Las figuras divinas se sienten colmadas de adoraciones y loas, se las viste, las pasea, las adorna, se les ofrecen rezos y sobre todo bailes, danzas y músicas que jamás se detienen durante los días de la fiesta. El niño Jesús, en sus diferentes roles, va variando junto a su madre para volverse más cerca de cada uno de los devotos. Algunas veces es Alí Babá, vestido de árabe, en medio del desierto de Atacama; apache y piel roja de los antiguos western norteamericanos; otras veces es gitano, moreno ruso, indígena toba, o chuncho con tocado de plumas. No importa que tan alejado sea el referente icónico de la vida cotidiana del Norte de Chile. El elemento sagrado y la capacidad de multiplicación de la imagen de la Virgen van abarcando todo el mundo de lo conocido, que de esta manera se va volviendo también sagrado y parte de la vida común de las personas. |
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