A 53 años del Golpe de Estado UAcademia organiza ciclo de memoria

A 53 años del Golpe de Estado UAcademia organiza ciclo de memoria

Más de 50 años han transcurrido desde el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 ejecutado por las Fuerzas Armadas. A partir de ese momento, más de 41 mil mujeres, hombres, niños, niñas y adolescentes fueron víctimas de prisión política, desaparecimiento forzado, tortura y muerte según la información recopilada por los informes de las comisiones Valech y Rettig.  

Por eso y con el objetivo de rendir homenaje a todas esas víctimas y sobre todo para no olvidar los horrores de la dictadura que se extendió por 17 años, la Dirección de Comunicaciones y Extensión de la UAcademia, organizó una serie de actividades para que las nuevas generaciones sean conscientes de lo importante que es cuidar la democracia y preservar la memoria. 

Entre las actividades, se cuentan la realización de la exposición “Once imágenes del 11”, instancia en la que la organización chilena de rescate histórico y patrimonial Las Portadas de tu Vida, se exhibieron algunos de los registros que la prensa nacional realizó posterior al ataque a La Moneda, la muerte del Presidente Salvador Allende y de los hechos que ocurrieron esa fatídica mañana de 1973. Junto a ellas, el fotógrafo de la Dirección, Fabián Vargas, expuso parte de los registros que ha capturado en distintos actos conmemorativos del Golpe. 

La vicerrectora de Investigación y Posgrado, Catalina Chamorro, fue la encargada de inaugurar la exposición y durante esta instancia señaló: “A través de esta muestra fotográfica le cantamos de amor en nuestra universidad, a la memoria de quienes no están, a la memoria de uno de los días más duros de nuestra historia, a la historia que no hay que olvidar, al nunca más que con fuerza debemos repetir año a año, como un mantra, para que realmente nunca más en Chile volvamos a vivir el horror de una dictadura como la que se vivió 17 años en nuestro país”.  

Posteriormente, funcionarios, funcionarias, docentes y estudiantes realizaron una romería hasta el memorial que está ubicado fuera de la biblioteca del Campus Rector José Bengoa, donde se recuerda a profesores, profesoras y estudiantes de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Chile –que utilizaban el edificio durante esos años- que fueron víctimas de la violencia del Estado.  

“Es muy importante para nosotros, como universidad, estar en un lugar histórico y seguir recordando año a año este hecho. Así que, para las nuevas generaciones, para las y los nuevos alumnos creo que es muy relevante que conozcan esta parte de la historia de nuestro país y recordarla permanentemente”, señaló la directora de Recursos Humanos, Claudia Olmedo al momento de finalizar este acto de recuerdo.  

Durante la tarde del 10 de septiembre, en el auditorio Salvador Allende, se realizó la exhibición de dos obras audiovisuales que han sido claves para entender parte de los hechos acontecidos en el país durante la dictadura.  

La jornada se inició con la proyección de Bestia, cortometraje dirigido por Hugo Covarrubias, que muestra la historia de Íngrid Olderock, agente de la DINA conocida por su participación en vejámenes y torturas a las y los presos políticas de la época. Luego, se proyectó el documental La Ciudad de Los Fotógrafos, del director Sebastián Moreno, que narra los actos de denuncia de la Asociación de Fotógrafos Independientes (AFI), durante el golpe.  

El último discurso de Allende 

Para concluir las jornadas de recuerdo, durante la mañana de este viernes 11 de septiembre, en las sedes de Serrano, República y Rector José Bengoa se pudo escuchar la reproducción del último discurso del Presidente Allende, transmitido por Radio Magallanes.  

A las 09.10 am del 11 de septiembre de 1973, el exmandatario dijo:  

“(…) Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron… soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino que se ha autodesignado, más el señor Mendoza, general rastrero… que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al gobierno, también se ha nominado director general de Carabineros.

Ante estos hechos, sólo me cabe decirles a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen… ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos”.  

Para finalizar señalando:  

“(…) El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse. Trabajadores de mi patria: tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores! 

Éstas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición”. 

 

Lo audiovisual como arma para la memoria

El director de animación y de Bestia, Hugo Covarrubias, utilizó la historia del libro “Íngrid Olderock” de la periodista Nancy Guzman para su creación.

La obra de Covarrubias reconstruye la vida de Olderock desde una perspectiva que intercala su vida diaria con los atroces actos que cometió como agente de la policía secreta de la dictadura.  “Nosotros llevamos a este personaje como si fuese la actriz y también un objeto de arte que simboliza toda esa maldad que en el fondo reinó en Chile en esos años y sigue estando en el mundo hasta el día de hoy”, señaló el audiovisual a Radio Agricultura en el año 2022.

La técnica del stop motion, estilo que ha caracterizado a Covarrubias desde sus inicios en otros trabajos tales como Puerto Papel y La Noche Boca Arriba, le permitió al director abordar un episodio tan oscuro de la dictadura con una propuesta diferente a las establecidas.

El cortometraje fue altamente galardonado tanto a nivel nacional como internacional, obteniendo el primer lugar en el Festival Internacional de Cine de Viña del Mar, Antofacine y Annie Awards, entre muchos otros. Fue la premiación recibida en el Festival Chilemonos, lo que le valió una nominación a los Premios Óscar en la categoría de Mejor Cortometraje Animado, galardón que finalmente obtuvo The Windshield Wiper.

Hija de alemanes partidarios de la ideología nazi, llegaron a Chile antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Íngrid creció en un ambiente tóxico, disfuncional y lleno de violencia. Con interés en lo militar desde pequeña, terminó siendo parte del primer grupo de mujeres carabineras de Chile, llegó a ser oficial de Carabineros para, posteriormente, ser parte de la DINA.

Convirtiéndose rápidamente en una de las mujeres más brutales y sádicas de la que se tenga registro en el país, según con lo indicado en el Informe Valech, fue la encargada de realizar torturas entre junio de 1974 y marzo de 1975 en un centro clandestino ubicado en Macul denominado “la venda sexy” por las múltiples torturas de índole sexual que se realizaban en su interior.

Se ganó el apodo de “la mujer de los perros”, dado que entrenó a su perro, un pastor alemán llamado Volodia, para cometer actos sexuales contra las mujeres y hombres que se encontraban prisioneros dentro del recinto.

El 15 de julio de 1981 sufrió un atentado en el cual recibió disparos tanto en la cabeza como cerca del corazón, logrando, milagrosamente, sobrevivir. Íngrid sostuvo que el ataque fue realizado por exagentes de la DINA, como castigo debido a la deserción de su puesto. Pasó el resto de sus días sola, hasta su fallecimiento el 17 de marzo de 2001 a la edad de 58 años, a causa de una hemorragia digestiva aguda.

Bestia permite volver a discutir de manera abierta el cómo se recuerda esta época oscura de la historia de Chile. La historia de Olderock y su posterior representación no se crea solo con la intención de presentar los hechos, sino que funciona como un recordatorio constante que todas y todos debemos tener siempre presente en nuestra memoria. Es mediante la creación de estas obras contemporáneas que la historia puede ser percibida y entendida por las generaciones jóvenes de hoy.

Sobre su trabajo de investigación y de preservación de la historia, el director Sebastián Moreno señaló que “el cine en sí mismo es memoria, es historia, va dejando una huella, va dejando una obra, que puede ser consultada por las generaciones que vengan, todo va a depender de la difusión que tengan estas historias”.

Los espacios creados por la UAcademia para recordar esta fecha generaron varios momentos de reflexión para alumnas, alumnos, docentes, funcionarios y funcionarias. De ahí que, Moreno indicara, sobre la importancia de mantener presente el recuerdo del 73, que “una historia tan dolorosa como lo que sucedió en dictadura jamás va a ser olvidada, se ha hecho un trabajo enorme que ha permitido que la memoria se imponga”.