Dirección de Aseguramiento de la Calidad presenta a nueva directora con miras a fases finales del proceso de Acreditación 2026

Dirección de Aseguramiento de la Calidad presenta a nueva directora con miras a fases finales del proceso de Acreditación 2026

Hace unas semanas, la Dirección de Aseguramiento de la Calidad de la UAcademia dio la bienvenida a Natalia Ruz, quien será la encargada de liderar los próximos desafíos de la dirección, que son tanto, la continuación del proceso de Acreditación 2026 como el diseño y la implementación del nuevo Plan Estratégico Institucional que regirá a la universidad desde el año 2027 al 2031.

La historia de Natalia con la UHAC se remonta al año 2004 cuando entró a estudiar Sociología, posteriormente y una vez titulada se dedicó a trabajar en investigación en áreas de niñez y políticas públicas. Durante este tiempo también realizó un postítulo en la Universidad de Chile, para luego completar estudios de magíster en la UAcademia. Su trayectoria profesional en la institución comenzó el año 2016 en la Decanatura de Ciencias Sociales como secretaria académica.  

Tras esa experiencia y luego de la creación de la Coordinación Académica General, que dependía de la Vicerrectoría Académica, se unió a este equipo con el cual trabajó en la gestión de las secretarías académicas de las distintas facultades, además de apoyar en el trabajo de gestión académica en los primeros años de implementación de la Facultad de Salud y Buen Vivir. 

Con la llegada de Iria Retuerto a la Vicerrectoría Académica, Natalia comenzó a trabajar en la Dirección de Desarrollo Académico donde tuvo la oportunidad de adentrarse en el ámbito curricular y docente, desarrollando, junto al equipo, varias innovaciones. La más importante, señala, “se hizo entre el año 2024 y 2025 donde trabajamos con las facultades en todos los planes de estudio lo que nos llevó a realizar una innovación curricular bien amplia, a través de un proceso participativo con las carreras y equipos conformados también por estudiantes y docentes”. 

Toda esta experiencia, pavimentó el camino que hoy la tiene liderando el área de Aseguramiento de Calidad y señala que, todo este recorrido le ha permitido aprender una gran cantidad de temas en educación superior como innovación, desarrollo curricular, y desarrollo docente, entre otros, las cuales ha ido revisitando en este tiempo que lleva trabajando en la Dirección. “Conocer la institución, en tanto procesos y mecanismos, pero también en su cultura y a varias de las personas, direcciones y unidades, es especialmente relevante con los cambios en las exigencias que ha realizado la Comisión Nacional de Acreditación en cuanto a criterios y estándares del proceso de acreditación institucional”, comenta. 

Así, al revistar su historia con la UAcademia señala que esta responsabilidad y este nuevo cargo “vienen a consolidar mi experiencia y trayectoria desde el conocimiento de la gestión académica que se hace en la universidad, pero ahora con un desafío mucho más grande, que es también poder coordinar los procesos de aseguramiento de la calidad, no solamente en el ámbito académico, sino también a nivel de estrategia institucional, junto a los equipos técnicos que hoy se desempeñan en ambas áreas y que han hecho un gran trabajo en el último tiempo”. 

Del mismo modo indica que este es un muy buen momento para este asumir desafío y que tiene “muchas ganas de aportar, porque estamos en el proceso de acreditación, del cual ya completamos la fase de entrega del informe de Autoevaluación Institucional y ahora nos toca preparar la visita de pares evaluadores. Se ha dado inicio a la campaña de socialización, el equipo por supuesto continúa trabajando con las facultades, las carreras y debemos seguir convocando tanto actores internos y externos. En paralelo, estaremos llevando a cabo el cierre del Plan Estratégico Institucional que termina este 2026, proceso del que también tendremos varios aprendizajes que están contenidos en el informe de Autoevaluación Institucional”, manifiesta.  

Sobre este último señala que “es uno de los desafíos más importantes y bonitos, porque es un proceso participativo. Somos una institución que declara su triestamentalidad, y donde los procesos deberían ser conversados, se tienen que construir desde direcciones de gestión, pero también con funcionarios y funcionarias, con académicos y académicas, con la comunidad estudiantil, por supuesto, y ojalá con actores del medio. Entonces, es un proceso que se proyecta como una nueva construcción, pero también con todo mucho más ordenado, con datos, desde nuestra reciente autoevaluación”.  

Asimismo, reconoce que el desarrollo de este Plan Estratégico es una oportunidad para ver, desde una óptica más macro, las debilidades que existen, así como también seguir fortaleciendo las cosas que se están haciendo bien y que hay que seguir desarrollando, tanto desde un punto de vista académico como administrativo.   

Adicionalmente, Natalia Ruz indica que se ha avanzado mucho en profesionalizar la gestión académica, y en mejorar ciertos mecanismos para demostrarlo como evidencia sólida, “como institución tenemos el desafío constante de que el aseguramiento de la calidad se entienda como algo transversal, y no solo como un proceso donde nos miran externos, sino que podamos ir haciendo de ese ejercicio una mejora continua que nos permita ir instalando ciertos procesos, también”. En concreto, señala que, “el nuevo PEI debe plasmar que en nuestra institución planificamos, implementamos y evaluamos nuestros resultados y, a partir de esa evidencia, tomamos decisiones de mejora en distintos ámbitos siempre con miras a la excelencia y la calidad donde se pone al estudiantado en el centro”.   

En este contexto, reconoce que uno de los desafíos a nivel central es tener una unidad de estudios y de análisis de los datos centralizado, porque hoy existen instrumentos que se aplican sistemáticamente (evaluaciones, encuestas de satisfacción, etc.) pero aún falta consolidarlos. Esto permitiría “proveer de datos de manera sistemática que nos permitirían mirarnos a nosotros mismos con instrumentos que construyamos y que se pueden ir mejorando”, reconoce.   

Avances del proceso de Acreditación

Tal como se ha mencionado, la UAcademia hizo el envío del Informe de Autoevaluación Institucional a la CNA, el pasado 31 de julio, actualmente la Dirección liderada por Natalia Ruz se encuentra a la espera de recibir comentarios sobre el documento, así como también preparando las etapas que vienen en el proceso.   

Ruz indica que el paso siguiente es comenzar a mirar de forma más analítica dicha autoevaluación, lo que significa “analizar lo que nosotros declaramos, qué es lo que superamos como brecha –en relación con el proceso que nos acreditó anteriormente-, en qué avanzamos y qué nos falta. Ahora nos toca demostrar, con evidencia que somos una institución que aprende de su propia experiencia que utiliza información para tomar decisiones y que cuenta con mecanismos para transformar esas decisiones en mejoras”.  

Actualmente, la Dirección de Aseguramiento de Calidad se encuentra trabajando junto a las nueve carreras y programas que serán parte de la Muestra Intencionada, instancia donde la CNA verifica en detalle lo declarado por la institución, en términos de mecanismos institucionales a nivel general y cómo estas carreras y programas lo llevan a la realidad, verificando que hay equivalencia y transferencia en este sentido.   

Por otro lado, Natalia Ruz señala que se dará comienzo a una campaña comunicacional, para reforzar la socialización del Informe de Autoevaluación Institucional, donde la idea es dar a conocer a toda la comunidad cómo se construyó el documento, lo que se declaró, las debilidades y fortalezas, qué se está haciendo y los desafíos que vienen.   

Todo lo anterior, con el objetivo de cada persona que integra la UAcademia sea capaz de integrar e internalizar la información contenida en el informe. “No es aprendérselo de memoria. Pero, nos interesa que, exista esa apropiación. Por ejemplo, que la comunidad universitaria sepa que existen mecanismos como el Sistema de Alerta Temprana (SAT), que hay coordinadoras, así como también que los y las estudiantes sepan cómo eso se vive, cuando hay baja asistencia, qué pasa en esos casos, si los contactan o no, cuál fue ese recorrido”, menciona.  

La directora también reflexiona sobre el rol del estudiantado en este proceso de Acreditación y lo define como fundamental y que el hecho de tener una comunidad más pequeña que otras casas de estudio, entrega la ventaja de poder conversar y encontrarse entre estamentos, pero, también indica que es “tarea de todos y todas el poder conversar con las y los estudiantes, en clases, en los patios, en la biblioteca. Tienen que saber qué significa la acreditación, tenemos que ser transparentes para que sepan qué nos estamos jugando en este proceso y cómo ellos y ellas pueden ser un aporte y parte de este proceso”.   

Sobre los resultados de la acreditación, que se espera se conozca durante el año 2027, Natalia Ruz señala que la Dirección de Aseguramiento de Calidad está confiada en el éxito del proceso. “Tenemos un buen informe de Autoevaluación, por supuesto, hay debilidades como en todos lados, entonces lo importante es decir cómo vamos a sortear esas debilidades. En este sentido, lo mínimo que esperamos es que volvamos a tener cuatro años de acreditación, que es lo que tenemos hoy, y nos pone en un nivel avanzado. Hay que tener en cuenta que esta vez entramos además con el criterio de Investigación e Innovación por lo que creemos que nos puede ir mejor aún. Creo que a medida que entre todos y todas nos vayamos apropiando de este proceso, de conocer cómo ha crecido esta institución y cómo nos hemos consolidado en procesos y en mecanismos de aseguramiento a la calidad, vamos a tener mejores expectativas”, finaliza.