Egresada y actriz Nicole Quezada: "El teatro es un medio de comunicación activo y combativo"

En Artículo del Boletín DIVIM (17 de octubre de 2019)


La egresada de la Escuela de Teatro UAHC, Nicole Quezada (25), actriz de la compañía La Descriteriá, superó la barrera de la temporada de invierno en Teatro del Puente con la obra “Chicago Girls” que se hace cargo de explorar quiénes fueron las mujeres de clase acomodada que fueron el soporte de los economistas de la dictadura que implementaron una doctrina neoliberal que persiste hasta nuestros días. En esta comedia negra la actriz egresada en 2017 interpreta a Estela, una privilegiada mujer y estereotipo de la mujer hippie de los 70, que practica las vanguardias pacifistas de una década violenta en espera de que la nueva era traiga consigo un cambio de conciencia y una nueva historia política. Todo esto desde una lujosa suite de hotel en EE.UU.

Mientras preparan varios reestrenos de “Chicago Girls” para el resto del año, Quezada explica que el proceso creativo y de investigación para el montaje de esta obra que mezcla comedia, economía e historia, se nutre de varias herramientas y metodologías críticas aprendidas de la Academia, de donde egresó con el montaje “Niño negro que no alcanzó a ver el sol” escrito por Carla Zúñiga y dirigida por Javier Casanga.

Recuerdo que yo me metí a la escuela por los valores de la justicia social, su propuesta de una educación crítica y libertaria y la de formación de agentes de cambio alejados del modelo de la educación más neoliberal, algo que me identificaba mucho. Independientemente del proyecto de la Academia, el rollo teatral de la universidad también me hacía mucho sentido dentro de lo que ese modelo neoliberal educativo permite. Hubo profesores que aportaron mucho en este campo político que escogí seguir una vez fuera de la escuela en que usamos el teatro como medio de comunicación activo y combativo”, dice sobre diversos montajes de teatro laboral o educativos que tienen como meta llegar a una audiencia menos privilegiada, cuenta Nicole.

En ese sentido, señala que el texto de “Chicago Girls” fue trabajado a partir de distintas metodologías que abarcaron desde el diálogo más duro para abordar los contextos de la macroeconomía de entonces y ejes como las bases del neoliberalismo, la urgencia del patriarcado y la conciencia de clase. “Es muy importante que en la escena teatral se visibilicen diferentes debates y se hable de feminismo y género, pero más que plantear un enfoque de género lo que queremos mostrar es el feminismo de clase, es decir cómo una clase predominante opera con violencia sobre otra clase que es la obrera proletaria. Y esto es algo que no está muy alejado del tipo de opresión que ejerce el hombre sobre la mujer”, agrega la ex estudiante.

En “Chicago Girls”, la crítica del elenco –dice Quezada- no va contra la revolución de las flores o el amor, sino contra quienes protestaban desde una posición de privilegio o el balcón más lujoso, lejos de la realidad, desde donde la cultura más progre predicaba la paz. Un fenómeno parecido al activismo virtual de hoy en día. “Es un concepto brechtiano que opera desde la contradicción”, cita respecto a reflexión de la feminista francesa Simone de Beauvoir: “El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos”.