Magíster Praxis ComunitariaDra. Gianinna Muñoz entrega las claves de la experiencia para no caer en la frustración del trabajador social

En Artículo del Boletín DIVIM (22 de agosto de 2019)

conferencista
El Magister en Praxis Comunitaria y Pensamiento Sociopolítico de la Escuela de Psicología de la Academia realizó una clase abierta titulada “Intervención social, la retórica de la integralidad y las resistencias profesionales” a cargo de la doctora en Trabajo Social, Gianinna Muñoz. La docente, también Coordinadora del Núcleo de Estudios Interdisciplinarios en Trabajo Social de la Universidad de Chile, realizó una ponencia basada en la práctica en la que identificó los principales factores de frustración y estrés laboral que acompaña el trabajo comunitario y la intervención social.

La clase seguida con interés por profesores, egresados y estudiantes de psicología, sociología y trabajo social, entre otros; abordó también donde yacen hoy el lugar del profesional social en terreno y sus principales controversias. Entre ellas, la manera en que el neoliberalismo ha permeado el trabajo comunitario. “La manera de financiar estos proyectos ha terminado por generar una competencia entre quienes realizan las intervenciones en busca de recursos”, lamenta Muñoz. Algo que en otras culturas está determinado por un servicio directamente prestado por el Estado, señaló.

Es en esa lógica que dificulta realizar un trabajo de tipo territorial o que va en busca de un impacto real, donde se producen los primeros choques con una realidad que supera al recién egresado e incluso a quienes llevan muchos años en el oficio bregando contra la institucionalidad, estima la docente invitada.

clase de praxis

En busca del mejor escenario posible para mantenerse lejos del burnout, la trabajadora social recomienda no entender la función fundamental de un trabajador social o psicólogo como un “binarismo”. Es decir, como parte de una solución para la emancipación de las comunidades o, en el otro extremo, como un ente servil de la hegemonía. “Entenderlo en este sentido es algo muy dañino para el joven profesional. Quien tenga esta visión de las cosas nunca podrá estar a la altura del desafío, nunca. Un camino de alternativa es el que ofrece la reflexión crítica y encontrar, a través de ella, los espacios, ciertas grietas donde poder subvertir ciertas lógicas, pero entendiendo siempre que uno no es un superhéroe ni un mesías o que se es capaz de lograr una modificación estructural desde un espacio tan pequeño como el de la intervención. Lo que sí es factible es que, bajo ciertas prácticas, se puede hacer una diferencia en la vida de las personas y la de los compañeros de trabajo”, estima la profesional.

Este tipo de decepción o frustración, no obedece siempre a esta incapacidad de incidir en la realidad de otros. ¿Qué otras condiciones generan este malestar?
-Se suele caer mucho en esta condición de burnout, en un daño psíquico donde la salud laboral está súper deteriorada entre los trabajadores sociales y eso no solo es por estas condiciones  personales de querer rendir al máximo. También hay malos salarios y condiciones laborales, pero para los más reflexivos está esta encrucijada de sentirse ahogado y agobiado. Poder entender las cosas desde lo micro a lo grande, te permite darte un respiro y ver que, en algún punto, quizás pequeño, tienes algún mínimo grado de control. Te permite captar la forma de la intervención en lo social y no entenderte como un mero instrumento, de lo contrario, el daño emocional es brutal para quienes están en la primera línea.

organizadores encuentro

Desde la formación académica, ¿Qué medidas se pueden tomar para desarrollar profesionales tolerantes a este entorno estresante?
-Desde la formación es importante instalar el tema de la reflexión crítica desde lo emocional. Preguntarnos, qué posición ocupamos, el porqué y el para qué. Preguntarnos de qué otra manera se pueden hacer las cosas, Etc…  Por otra parte, yo creo que una tarea que todos tenemos encima es desmontar esa lógica neoliberal que todos hemos asumido. Una manera de desmontar esto es hacer trabajo colaborativo con otras universidades de carácter voluntario. Son cosas que no todos hacen porque no hay tiempo para nada y porque nadie quiere trabajar gratis… pero entre los estudiantes debe pasar lo mismo: los vemos hacer sus trabajos grupales por una cuestión de cumplir y no solo de aprender en colectivo o aprender entre pares… la lógica neoliberal se reproduce también en la formación universitaria y en las prácticas también lo hacemos al llamar “pruebas” a las evaluaciones. Creo que todos tenemos que revisarnos y desmontar esas categorías neoliberales que nos atraviesan.