Seminario de Filosofía y trabajo socialCEIS de la Academia participa de encuentro que busca convergencia entre derecho y justicia

En Artículo del Boletín DIVIM (22 de agosto de 2019)

imagen del seminario
La profesora de la escuela de Trabajo Social, Viviana Abarca quien también es coordinadora del Centro de Intervención Social (CEIS) participó con una contingente ponencia en el Segundo Seminario de Filosofía y Trabajo Social realizado en la Universidad Andrés Bello.

En una doble jornada, docentes de la casa de estudios anfitriona, la Universidad Alberto Hurtado, Universidad Central y la Universidad de Chile, plantearon los vasos comunicantes que unen hoy en día el quehacer de la filosofía y el trabajo social en una reflexión que buscó generar una discusión académica en torno a estas vinculaciones disciplinares.

Las investigaciones que recorrieron el panel demostrar que esta relación ente las humanidades y el campo de lo social en búsqueda de mejorar y profundizar los contextos de la intervención social, exigen una mirada de derecho y justicia. En el caso de la profesora Abarca, ella expuso en la mesa “Derechos Humanos, Justicia e Intervención social: ¿qué es intervenir bajo un enfoque de derechos situados en América Latina?”, espacio en el que compartió con las docentes Claudia Gutiérrez y Gianinna Muñoz, de la Universidad de Chile.

La conferencia de la directora del CEIS se tituló: “Enfoque de Derechos en la intervención social: la experiencia del Centro de Intervención de la UAHC” en que repasó las principales experiencias de este servicio comunitario que trabaja de manera interdisciplinario y que suele vincularse con nuestras escuelas de teatro, trabajo social y derecho. Esto también como expresión de la naturaleza bidireccional de las iniciativas de la Dirección de Vinculación con el Medio, es decir, la manera en que la universidad tributa a la comunidad y cómo la comunidad puede también converger hacia la Academia.

La académica y coordinadora del CEIS identificó en este encuentro una tendencia común entre ambas disciplinas. Es decir, una vinculación entre la manera en que la filosofía entrega claves para interpretar lo social y, a su vez, como lo social interpela pensamiento filosófico. “Lo que uno puede observar es que estamos ávidos de puentes que permitan dialogar y retroalimentar el pensamiento filosófico y el ámbito disciplinar del trabajo social. Se ven aspectos comunes entre las ponencias de estos expositores y la forma en que vemos al otro; en las decisiones que tomamos y los otros múltiples matices en los que lo social da cuenta de escenarios que permiten a la filosofía generar nuevos marcos interpretativos”, advierte Abarca.