Académico edita estudio poético de la obra del autor de 2666“La ruta de los niños rojos” analiza el germen poético presente en la narrativa de Roberto Bolaño

El profesor Nibaldo Cáceres, director de la Escuela de Pedagogía en Lengua Castellana y Comunicación de la Academia se declara un fan acérrimo de la obra de Roberto Bolaño. El mismo se compara con un “bielsista” en cuanto al entusiasmo de su admiración por la poesía del escritor de “Los detectives salvajes”. Aclara que en particular son los versos del autor los que merecen más atención al ser ninguneados por una crítica local que estaba demasiado embriagada de su narrativa.

Yo creo que a Roberto Bolaño le pasa hoy lo que le paso a Borges por mucho tiempo en Argentina: su figura se empantanó luego de tener un momento en que estuvo en boca de todos y los críticos hicieron de su obra literaria una veta totalmente escarbada, agotada. Cuando lo que falta es releerlo en otros códigos”, especifica sobre la falta de estudios poéticos que llevaron a Cáceres a publicar su tesis doctoral basada en la desconocida poesía del escritor fallecido en el año 2003.

“La ruta de los niños rojos”, es un texto académico pero amable a la lectura que es parte de dos investigaciones de Cáceres derivadas de la tesis del doctorado en literatura y publicado por la editorial mexicana “Matadero”. El libro, que lleva el nombre de uno de los poemas de Bolaño revela a un escritor que es opacado por la estrecha revisión que se ha hecho de él a casi 15 años de su muerte.

“Mi hipótesis es que la poesía de Roberto Bolaño esconde todo el embrión narrativo de lo que será su posterior obra literaria más conocida. Que existe un origen o una vinculación de su poesía con el resto de sus obras narrativas, consideradas de las mejores obras escritas en el español dentro de los últimos 25 años”, dice sobre “2666” y “Putas asesinas” o “Los detectives salvajes”. A continuación, entrega algunos ejemplos sobre textos narrativos de Bolaño que pueden diseccionarse como si fuesen textos líricos y “terminan siendo desgarradores textos, potentísimos, cuya base está en los versos de “Lisa”, “Lupe” o el enorme poema “El burro”, añade.

El rol del bibliófilo de Bolaño también es crucial dentro de este juego de la lectura crítica, cree el profesor Nibaldo Cáceres. “¿Qué pasa con el lector cuando se enfrenta a este constante juego de la serpiente que se muerde la cola, de este oxímoron vivo, de la contradicción vital hecha literatura?. Creo que ese es un permanente desafío para un lector que es puesto en un escenario muy incómodo que le exige desarrollar una lectura crítica, cuando apenas trata de sobrevivir a novelas y poemas de tal transparencia que llegan a incomodar. Esa es otra cualidad de la poesía de Bolaño que es desgarradora y esconde una emocionalidad a través de poner las cosas en primer plano, tan encima que no se pueden ver”, reitera el autor de “La ruta de los niños rojos”.

Consultado sobre otros aspectos faltantes en un análisis de la obra del escritor, Cáceres cree que es necesario volcarse a su poesía, pero por el gusto de hacerlo y sin los prejuicios de la crítica chilena que consideraba pobre o mala esta parte de la extensa obra de Bolaño.

“Hay un pozo sin fondo en la obra poética de Bolaño, un atributo que lo hace más poeta que narrador incluso. Ahí las críticas arrecian cuando hay más lecturas políticas por encima de la producción. Aún queda mucho Bolaño por cortar”, cree el académico.