Una acción desde la clase de historiaDra. Diana Veneros entrega las claves para contrarrestar las fake news desde la educación escolar

En Artículo del Boletín de Investigación (19 de julio de 2019)

Conferencia de profesora diana veneros
La conferencia que dictó la doctora en educación Diana Veneros en la Escuela de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales referida a la “Investigación y enseñanza de la Historia: Desafíos de la educación no sexista”, dejó varias lecciones sobre cómo el rol del género puede ser un insumo relevante en la enseñanza de la asignatura en las escuelas, considerando la influencia del profesor sobre el adolescente en formación.

La historiadora explicó desde su experiencia dónde se encuentran enquistados esos vicios también históricos dentro de la política educativa chilena y se detuvo en un tema urgente al que, asegura, no se le está poniendo la atención requerida: las noticias falsas y las postverdades como principal enemigo de la historia y la manera en que el profesor puede abordar esta lacra desde la sala de clases.

En tal sentido, la educadora especializada en psicohistoria (el estudio de las motivaciones psicológicas de eventos históricos) cree que cuando nos enfrentamos a medios masivos, no sólo la televisión o la prensa sino internet donde se hace amplia resonancia de temas que se presentan como noticias falsas, multiplicando su radio de acción, se está cayendo precisamente en el juego perverso que estas malas prácticas buscan, cree la profesora Veneros.

Uno de los principales muros de atajo, agrega, es el oficio del profesor de historia que tiene un lugar de privilegio para abordar estos temas. “Son ellos quienes tienen que actuar desde un nuevo proceso de formación y relectura de los fines de la educación. Uno de esos elementos clave, es el de desarrollar en los estudiantes, algo más que contenidos y su apropiación. Desarrollar en ellos también un espíritu crítico que les permita discriminar conocimientos respecto de la información proveniente de otros espacios sociales”, reitera.

transmisión streaming de la conferencia
“El fenómeno de las fake news creo que es uno de los más horrorosos de la actualidad. Una tendencia que nos interpela desde el uso y la masividad de las redes sociales. Hoy cualquier persona cuelga cualquier cosa, por descabellada que sea, en internet o puede plantear teorías conspirativas anónimamente a través de las redes sociales y generar el escarnio de individuos particulares, comentarios que afectan a la honra de personas endilgándole cosas o responsabilidades que muchas veces resultan en confabulaciones o un mero uso político”, explica sobre casos recientes y de escala global en el que la mentira ha sido insumo de la cobertura noticiosa.

Desde el currículum, ¿dónde cree que están los puntos de inflexión importantes para abordar este tema en la sala de clases?
Desde cualquier aspecto de la clase es posible plantear una pregunta sencilla como “¿quién es el autor de una información?”, “¿cuál es su fuente responsable?”, “¿dónde apareció publicada?” o “¿en qué formato?”. Enseñar a hacernos estas preguntas puede ser la única defensa que puede tener un ciudadano corriente, joven o niño que se queda pasmado ante estas informaciones. La diferencia entre no creerlas y distribuirlas es la capacidad de discernir las fuentes. Los profesores de historia y geografía tenemos un rol fundamental en este aspecto. Es necesario desbaratar todo aquello que no cuenta con un emisor responsable; recordarles a los alumnos que siempre que algo se esconde en el anonimato de las redes sociales, debemos desconfiar y que si, responsablemente como sujeto emito una información y tengo evidencia para sostener ese juicio, perfecto. De otro modo, mejor mantener silencio para evitar que el concierto de la información se convierta en desconcierto por desinformación, pues como bien planteaba Umberto Eco: las redes sociales le han dado una voz global al tonto del pueblo.