Antropólogo especializado en cerámica mapucheDr. Jaime García Rosselló: "La artesanía también se deslocaliza en tiempos de economías globales"

En Artículo del Boletín de Investigación (10 de septiembre de 2019)


El Laboratorio de Investigaciones Insulares (ISLab) de la Escuela de Antropología de la UAHC gestionó una conferencia del Dr. Jaime García Rosselló, antropólogo especializado tecnología cerámica y académico de la Universidad de las Islas Baleares. El investigador se refirió ante sus pares de la Escuela de Antropología “Las últimas alfareras mapuche: hibridación y resistencia en la América Austral”, en donde dio cuenta de diferentes rasgos que caracterizan esta práctica ancestral y sus controversias actuales bajo el paradigma neoliberal y de políticas públicas sobre patrimonio.

El trabajo reciente de García Roselló se ha concentrado en la región de la Araucanía donde (desde el 2011 a la fecha) ha seguido de cerca la práctica de las últimas alfareras mapuche en activo y sus testimonios orales. Para el antropólogo, ésta técnica “se ha convertido en una forma de expresión subalterna de resistencia en el cual la materialidad sirve para vincularse con los antepasados, activar cuestiones identitarias y empoderar a aquellas mujeres situadas en la marginalidad”, cree sobre una producción cerámica que es también una manera de reafirmar la identidad, pero también de resistir una marginación social que se ejecuta desde dentro y fuera del grupo.

Sobre este proceso de tratamiento de la arcilla -desde hace siglos- consistente en un específico tratamiento de bruñido, la cocción en fogón con paja, leña y estiércol de vacuno y la aplicación del ucu (piedra pulverizada y pasada por cedazo que otorga mayor resistencia); el profesor explica que las alfareras siguen elaborando objetos de cerámica con fines domésticos y rituales  resistiendo el paso del tiempo, pero que se tiende a su desaparición como parte de un fenómeno de los nuevos tiempos: las materias primas se han importado y el producto final se ha sofisticado con la demanda turística.

El antropólogo señala que ha notado que en algunas de estas canteras de arcilla se ha prohibido el uso comercial y ceremonial de la materia prima, otros dueños de predios, simplemente cercan el territorio impidiendo el paso y la economía global, incluso, ha hecho más económico en algunos casos, el uso de arcillas importadas. “Resulta muy interesante que se favorezcan políticas comerciales por sobre otras tradicionales o patrimoniales en ese sentido. Son normativas que cuentan incluso con un sello de calidad que avala “lo auténtico”. Por otro lado, es algo muy propio de nuestras sociedades globalizadas en las que habitamos. Así es como termina volviéndose típico o vendiéndose como local un producto muchas veces fabricado en el exterior y que luego vuelve al lugar donde se ideó para ofrecerse como parte de una experiencia. Es interesante como la artesanía también ha pasado a ser algo que se deslocaliza en este tipo de economías globales”, sostiene García Roselló.

Algo que no sólo ocurre en esta esquina del mundo, cree el investigador a cargo de esta visión antropológica basada en la traceología cerámica desde perspectivas experimentales y etnoarqueológicas. “Yo vivo en Mallorca, una isla muy pequeñita del Mediterráneo, donde existe una producción cerámica muy común que son unas figuritas en forma de demonio que siempre han sido moldeadas a mano y pintadas a mano por grupos de mujeres. Actualmente se venden a los turistas unas versiones bastante decentes que se fabrican en China. Aparentemente les sale mucho más rentable a las empresas turísticas pedir que las fabriquen en series de miles como souvenir en lugar de esperar que estas señoras las hagan de una por una”, reflexiona.