Dr. Paulo Rodrigues Soares: "Los nuevos regímenes urbanos han sido ajustados para direccionar prácticas de control de la sociedad"

La Escuela de Geografía de la Academia realizó una nueva sesión de su “Curso de Especialización: Globalización y metropolización en el sur global”, actividad dictada por el Dr. Paulo Rodrigues Soares, académico de la Universidad Federal de Río Grande del Sur-Brasil.

La ponencia del profesor y doctor en Geografía abordó diversos aspectos sobre el cómo las metrópolis del territorio brasileño (y otras de la región) han crecido acompañadas de cambios urbanísticos, sociales y políticos propios del modelo neoliberal y sufriendo sus mismas contradicciones. Cita, por ejemplo, el caso de las relaciones que se dan entre los movimientos sociales en su país y los grandes capitales del fútbol, que se enfrentan por el uso de enormes recursos para la construcción de infraestructura deportiva en desmedro de otras vulnerabilidades sociales que, a nivel institucional, quedan sin atención. Rodrigues Soares es investigador de la red Observatorio das Metropoles, y entre sus líneas de trabajo están la geografía urbana, la producción y organización del espacio, la geografía ambiental y la geografía regional de Brasil, entre otras.

La finalidad del encuentro es analizar procesos de metropolización contemporáneos en el contexto de la mundialización del capital abordando sus principales agentes, formas y procesos y proyectando dichas claves al caso local. El “Curso de Especialización: Globalización y metropolización en el sur global” se extendió lo sificiente para que Rodrigues Soares pudiese conocer de primera mano el estallido social ocurrido en octubre y que guarda algunas similitudes con la crisis similar que Brasil vivió el año 2013.

La crisis latinoamericana

“Los nuevos regímenes urbanos han sido ajustados para direccionar prácticas de control de la sociedad”, cree el profesor invitado. Al respecto, recuerda el caso brasileño y el ajetreado año 2013 cuando hubo un estallido similar en su país que también tuvo como combustible alzas en el transporte y demandas ciudadanas contra la alta inversión pública para el Mundial de Fútbol del año siguiente que precarizó otros servicios.

Si bien el fusible de ambas protestas masivas es similar, el desarrollo posterior parece ser muy diferente. “En Chile la derecha no equipó las movilizaciones, ni siquiera tuvo la oportunidad o condiciones para presentarse dentro de los eventos. Por otro lado, la academia, los movimientos sociales más institucionalizados, los partidos políticos y especialmente la izquierda; tienen que comprender lo que está sucediendo, estar a la altura de los eventos y desafíos que requiere esta nueva sensibilidad política”, cree Soares.

El urbanista cree que es necesario darse cuenta de la horizontalidad, de la necesidad de rechazar las jerarquías y comprender la posición social de una población cada vez más educada y participativa. “Son grupos que comprenden sus dilemas actuales y anhelos futuros en un mundo de trabajo completamente nuevo, lleno de amenazas, precariedad y un planeta amenazado por la globalización que destruye las economías locales y coloniza los territorios tradicionales”, reflexiona.

Finalmente advierte que este proceso es algo profundamente vinculado con la sociedad y la urbe metropolitana “ya que las personas quieren reinventar sus relaciones con su propio espacio vital y una nueva ciudad donde puedan tocar sus vidas en solidaridad. Algo que se está experimentando en diferentes continentes como en una nueva era urbana”, señala el académico.