Conoce las medidas sanitarias implementadas por la Universidad para el Plan de Retorno
Universidad Academia de Humanismo Cristiano
Somos Academia. 6to Proceso de Acreditación, 2021
ESTUDIANTES | ACADÉMICOS/AS | FUNCIONARIOS/AS

Punto de vista

El fantasma electoral de la abstención se desvanece

(*) Por José Orellana

Las segundas vueltas electorales, han demostrado poco de novedoso. Estuvieron en el caso chileno signadas por abstencionismo electoral y la NO movilización/trasvasije que se esperaría existiese de un/a elector o electora que en primera vuelta votó por otro candidata/a (derrotada/o), lo hiciera en la segunda vuelta, sobre aquel que tuviese mayores cercanías políticas. Pues bien, esa tendencia, fue la que no se terminó dando este 19 de diciembre del 2021, en esta segunda vuelta.

Este fantasma, que no se concretó, fue funcional para ambos candidatos (con José Antonio Kast, ocurrió el NO trasvasije de votos, la geografía electoral así lo consagró en la RM y regiones del norte). Como antecedente, se tenía lo que ocurrió con Alejandro Guillier v/s Sebastián Piñera (aunque Piñera ganó con un alto porcentaje la primera vuelta, dada la fragmentación de primera vuelta en la Izquierda y la Centro Izquierda, donde hubo, además, primaria en la derecha, también en la izquierda frenteamplista, no así en la centro izquierda), posteriormente, el mismo, no precisó de tantos votos para superar a Alejandro Guillier, mientras que en la aritmética le podía permitir a éste ganar la segunda vuelta, políticamente nunca pudo ser, dado los muy tardíos apoyos que provinieron desde el Frente Amplio, fundamentalmente, más otros errores propios de la instalación de esta candidatura y campaña durante la primera y segunda vuelta.

Por otra parte, la elección 2013 entre Michelle Bachelet y Evelyn Mathei, fue anómala, dada la trascendencia electoral y simbólica de Bachelet… la elección fue un trámite en primera y segunda vuelta (con elección de primarias entre medio). Por lo tanto, la elección estaba resuelta desde que se formalizaron las papeletas, junto con los resultados en el Congreso (es más, debió haber ganado en primera vuelta, pero dada la fragmentación del sector de la izquierdas y centro izquierdas, no se pudo). La elección del 2009 – 2010, en parte se parecen a ésta, donde se instala finalmente, Sebastián Piñera I, también con una importante fragmentación en la izquierda y centro – izquierda, donde fue clave la emergencia de Marco Enríquez Ominami (MEO), el cual alcanzó el 20% de las preferencias, cuestión que no implicó, posteriormente, en la aritmética de los votos de primera a segunda vuelta un trasvasije de esos votos a Eduardo Frei Ruiz Tagle. Siendo, además muy tardío y dubitativo el mismo en formalizar su apoyo para impedir la irrupción de las derechas.

El fantasma del abstencionismo y el NO trasvasije de votos a las candidaturas derrotadas que se encuentran más cercanas a las que pasaron a segunda vuelta, se relativizó/anuló completamente en el caso de Gabriel Boric (Apruebo Dignidad), dado el llamado muy temprano que existió de todo el arco político derrotado de lo que fue la Concertación de Partidos por la Democracia, Nueva Mayoría y Nuevo Pacto Social respecto de Apruebo Dignidad, quien pasó a segunda vuelta en un impensado segundo lugar (siempre se especuló que pasaría en primer lugar).

Esto es inédito, ya que no hubo ninguna actitud de querer negociar… se dieron los apoyos automáticamente, ante la responsabilidad política de impedir la emergencia de continuidad de la derecha y, con un componente protagónicamente conservador v/s lo que representó Piñera y la alianza clásica de partidos integrados fundamentalmente por Renovación nacional y la UDI. Ahora no, quien lideró el tren de las derechas, fue el Partido Republicano. No sólo se relativizó/anuló el NO trasvasije de votos, sino que, además, creció el número de votantes llegando a un cercano 8,3 millones de votantes, favoreciendo a Gabriel Boric con 4,6 millones de votos implicando un 55,87%, aproximadamente (de todos modos, hay que convenir, que un 55% de participación, si bien es igual a un incremento importante entre primera y segunda vuelta de esta elección e histórico respecto de otros procesos electorales anteriores (cuestión muy positiva, en un contexto de voto voluntario), igualmente, existe un abstencionismo importante, que se ve eclipsado, por el aumento en participación electoral neta (cerca de 8% entre primera y segunda vuelta).

Por el lado de las derechas, la rareza estuvo, sobre todo respecto de José Antonio Kast (JAK), su partido republicano y su coalición del Frente Social Cristiano. Ellos ya ganaron (incluso en el congreso con 15 diputados y un senador), aunque terminaron derrotados en esta segunda vuelta con 3,6 millones de votos, representando el 44% de la votación aproximado. Es un triunfo histórico para un espectro muy conservador del país, hecho que viene a colocar al resto de las derechas en una condición expectante, no contra el fantasma comunista (consigna que se instaló en estos días), sino contra el fantasma conservador de derechas. Han sido años de trabajo instalar la idea de una Derecha Social-Liberal, la cual, no tuvo eco en el proceso electoral pasado, por lo menos en su primaria del sector, representada por Mario Desbordes, entre otros, viéndose arrastrada al apoyo de la ultraconservadora derecha de Kast.

Ahora, anulados los fantasmas, tras este histórico triunfo y derrota con olor a triunfo, por lo menos para una derecha conservadora, quedará al nuevo gobierno hilvanar la gobernabilidad y gobernanza requerida respecto de las desigualdades evidenciadas por años en nuestro país, un proceso Constitucional en marcha, con Congreso nacional fragmentado y una Geografía de la Multitud, que ciertamente, estará expectante de lo que haga este nuevo gobierno, el cual fue parido, desde la misma por medio de tácticas y estrategias propias del ejercicio de la política práctica (que implicaron ingratitudes) y una impronta de la transformación, lejana a la actoría política del ciclo transicional, pero con quien deberán pactar… por lo menos son las señales que ya se dejan entrever, funcionales, además, a los apoyos otorgados inédita y tempranamente.

(*) Geógrafo. Académico Escuela de Ciencia Política UAHC. Doctor en Estudios Americanos Instituto IDEA-USACH.