Preparación para formar ciudadanos con pensamiento crítico

En Punto de vista (4 de octubre de 2017)

 (*) Entrevista realizada a Abraham Magendzo en Radio Universidad de Chile

Lamentablemente los profesores chilenos no han sido preparados ni capacitados para enseñar las controversias de nuestros tiempos. Están aptos para enseñar linealmente el conocimiento, pero la educación impartida no debe ser entregada como si fuese sacada de un manual, debe tratar temas controversiales, centrales para el desarrollo de la nación. Desgraciadamente las escuelas entregan una sola mirada o evitan polemizar con temas como por ejemplo el aborto o el crecimiento económico versus respeto por el medio ambiente.

Por otro lado lo que sí se identifica claramente es un miedo generalizado de colegios y profesores a impartir este tipo de materias, ya que tienen temor a que sean estigmatizados con alguna tendencia política, lo que da cuenta además, de que no existe una preparación del docente para formar ciudadanos con pensamiento crítico. El 50% de los profesores evita pasar temas de discusión actual, y lo evitan porque dicen que los van a tratar de comunistas o alguna otra tendencia, el otro 50% que no la evita, la enseña de manera muy rudimentaria. Pero pese a todas estas dificultades, creo que se está avanzando en materia educacional en el país.

La gente aún no toma conciencia de la responsabilidad que el Estado tiene para formar ciudadanos mejores y justos, pero a mi parecer, en el país no se entiende bien el sentido profundo de la gratuidad cuya significancia es decirle a niños, jóvenes, a sus familias que el Estado les va a entregar educación para convertirse en ciudadanos que aporten el día de mañana. Es imperioso que el Estado, a través de los nuevos Servicios Locales, tome el control de la Educación Pública en el país. Los municipios no tienen, ni tendrán la capacidad de administrar el sistema, ya que la municipalización fue una decisión netamente política, emanada en tiempos de dictadura.

Las municipalidades han demostrado que no tienen dedos para el piano, y no los tienen porque no son ministerios de educación. Es necesario hacer un gran ensayo en Chile y entregarle las facultades de innovar en educación a localidades donde participe toda la ciudadanía. Los municipios y el Estado, no han tomado conocimiento de lo que significa no tener deudas financieras con los profesores. Sólo docentes bien pagados y laborando a gusto, pueden incidir en una mejor educación y un  alto desarrollo humano para el país.

Todo lo que se haga para beneficiar a los profesores, para valorar su trabajo, va en beneficio de una educación de calidad, pero si no se resuelven deudas clave con ellos, no se les valora, no se les prioriza como en otros países, seguirán siendo tratados como profesionales de tercera categoría. ¿Cómo mejoramos la labor docente, entonces?.

(*) Premio Nacional de Ciencias de la Educación 2017. Director del Doctorado en Educación UAHC, oordinador de la cátedra Unesco de Educación en Derechos Humanos y parte  del consejo consultivo del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).