Aumento en tasa de natalidad y separacionesAcadémico José Olavarría proyecta impacto de la cuarentena en las relaciones familiares

En Noticias (2 de abril de 2020)


No está claro cómo se comportará el Covid-19 las próximas semanas. Lo que sí se sabe es que, para detenerlo, se necesita cambiar radicalmente hábitos y formas de vivir. Principalmente las que tienen que ver con el comportamiento en sociedad. El resultado hasta ahora ha sido un profundo vuelco en las rutinas.

En Italia, se habla que es la mayor crisis desde la Segunda Guerra Mundial. Socialmente se discuten las razones que llevaron a tal número de muertos y la incidencia de factores parecidos a los de Chile: la alta contaminación atmosférica y la privatización del sistema de salud que tienen a los italianos proponiendo un rotundo cambio social, industrial y de la protección.

¿Volveremos a la normalidad?. Para el sociólogo José Olavarría, doctor en Ciencias Sociales y académico de la Escuela de Sociología de la Academia, destacado investigador sobre transformaciones de la familia en Chile, es relevante cómo la dinámica familiar se ha visto profundamente afectada con la cuarentena, primero voluntaria, y desde el viernes 27 de marzo, obligatoria para una proporción importante de los núcleos familiares. “Para una proporción, no menor, se ha hecho necesario gestionar la actividad doméstica cotidiana, espacio femenino en los hogares biparentales”.

El teletrabajo es una experiencia nueva para muchos. Pensar que en esas condiciones la vida es ‘más fácil’, es una ilusión, dice el sociólogo. Junto a las tareas domésticas, se agregó la educación de los hijos que están en escolaridad, recalca Olavarría “muchas veces en espacios reducidos”.

Una sobrecarga principalmente femenina. Debido a la saturación de sistemas sanitarios y cierre de escuelas, las tareas de cuidados recaen mayoritariamente en las mujeres, alerta la oficina de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe: “Ellas son quienes, por lo general, tienen la responsabilidad de atender a familiares enfermos, personas mayores y niñas y niños”.

El contexto afectará emocionalmente a las familias. “Algunos núcleos afianzarán sus lazos amorosos y cercanía con los hijos, perdiendo sí, momentos de intimidad. Otros, en cambio, profundizarán sus conflictos de pareja; estos serán más intensos por las exigencias nuevas y el hacinamiento mayor o menor en el que viven la cuarentena. Es predecible que se incremente la violencia intrafamiliar y de pareja”, dice Olavarría.

Una vez pasada la crisis es posible que se constate un incremento de las separaciones de parejas y sus efectos en los núcleos familiares, “acentuando la tendencia histórica que se consta desde los años 90 en adelante”, dice Olavarría. Asimismo, es esperable un alza en la tasa de natalidad por sobre la tendencia histórica que ha prevalecido durante el mismo período. Aumentarán los nacimientos.

Transformaciones laborales y sociales

También piensa que la epidemia ha permitido que el gobierno retome algo del control de la agenda pública y que el parlamento intente aprobar proyectos que “en otro caso llevarían a un debate mucho más profundo, por ejemplo, el teletrabajo o los dictámenes recientes de la Dirección del Trabajo”, agrega Olavarría. Se intenta además, cree, buscar consensos, cooptar a quienes son disidentes de las políticas gubernamentales e “invisibilizar a los movimientos sociales que se expresan a través de las redes sociales”.

En la medida que ello se logra, “reaparece con fuerza lo que era la ‘normalidad´ de la política. Actores que estaban ampliamente cuestionados, según las encuestas de opinión y las expresiones de las movilizaciones, con una bajísima aceptación recuperan su sitial como si nada hubiese pasado”, dice.


Olavarría plantea que incrementará la desigualdad en la sociedad chilena. Los efectos económicos en el empleo e ingresos de trabajadores, asalariados, trabajadores independientes, pequeños comerciantes, micro empresarios, se expresarán en empobrecimiento y endeudamiento. “Son sectores que no tienen capacidad de ahorro y para lograr acceso a bienes y servicios superiores a sus ingresos, se han endeudado históricamente. Los grandes propietarios del patrimonio privado, empresarios, sus ejecutivos, a medianos plazos recuperaran el valor de sus de sus patrimonios y sociedades, como lo han demostrado las crisis anteriores”, destaca.

Entrevista publicada en La Tercera