Conferencista invitado del PET de periodismoOscar Martínez, cronista salvadoreño: "El fin de una guerra no es necesariamente el inicio de la paz"

En Noticias (20 de abril de 2018)


Extrañado del interés que recientemente genera  “la corbata roja” de América Latina en términos de violencia, el cronista Óscar Martínez (1983) recuerda que cuando acabó la sangrienta Guerra Civil en El Salvador a comienzos de los 90, los enviados especiales del New York Times, la BBC, los ganadores de los Pulitzer y los laureados fotoreporteros internacionales se fueron de Centroamérica porque creyeron que no había nada más para contar. Hoy, aludiendo a la tasas de criminalidad del “país más violento del mundo”, Martínez declara que el éxito de la intervención de EEUU en El Salvador se tradujo en la exportación no tradicional de las Maras Salvatrucha y la M13 que hoy campean en los suburbios del país de las oportunidades.

“El fin de una guerra no es necesariamente el inicio de la paz”, dice el periodista de El Faro.net, primer medio latinoamericano creado específicamente fuera del modelo de prensa de papel, acerca de una carrera de contenidos en que pandillas, violencia urbana y las crónicas del mal son parte del cotidiano, pero con un enfoque de género alejado del diario chicha y el sensacionalismo. Desde aquí, Martínez ha logrado contar con cierto blindaje ético y personal con el que ha recibido premios, amenazas, pero también golpes de vuelta.

Para muestra, El Faro ha publicado cómo las Maras “administran” el centro de la capital como un eficiente municipio del crimen y extensas crónicas sobre la soberanía que ejercen en EEUU a través de la captación de víctimas y sobrevivientes migrantes que provienen del itsmo. “La aparición de la Mara Salvatrucha fue una reacción alérgica a la existencia de pandillas en EEUU. Son migrantes, refugiados a los que las autoridades estadounidenses se les acercaron solamente para preguntarles “¿sabes guerrear?” y enviarlos de vuelta a las guerras de Nicaragua y El Salvador. Ese círculo de violencia es el que siguió enviando refugiados que siguieron guerreando en los gettos y las escuelas secundarias para fortalecer a las pandillas”, describe el autor de “Una historia de Violencia: Vivir y Morir en Centroamérica” y “La Bestia”.

La pizzería mediática

Agrega más sobre este ciclo de la marginalidad: “La gran paradoja es que el cáncer de las pandillas en EEUU se origina en las mismas guerras que ellos han financiado por décadas en América Latina. El caso de El Salvador, la manera en que se la intervino para llevar permanentemente una vida en guerra donde la paz es una idea imaginaria, es una materia de estudio para que esa historia generacional de violencia no se repita”, sostiene el conferencista invitado a la UAHC por el Fondecyt “Escrituras del mal: trazos narrativos de lo fantástico en la crónica latinoamericana contemporánea”.


El periodismo actual, el de clickbaits y amplias huinchas de texto sobre crónica roja en el noticiero es una práctica funcional también para las agendas políticas, dice. Nada nuevo. Mientras algunos se refieren a los medios como fábricas de salchichas, Martínez compara la prensa de los grandes medios como el negocio de las pizzerías. “En estos medios, hoy el tiempo de entrega lo es todo. El principal capital es el oportunismo y los reporteros son meros repartidores de estas pizzas que deben llegar primero a la escena e improvisar desde ahí como si el cadáver fuera a moverse de donde está. El periodista de verdad no es el que llega antes, es el que sabe lo que va a escribir y publicará lo que ese repartidor de pizza pasará por alto o lo que no quiere dar a conocer. En ese sentido, considero que la censura es algo que el periodista debe buscar, es un indicador de que estás haciendo bien el trabajo”, aconseja.

El oficio del carpintero

El periodista editor de Sala Negra del periódico online El Faro y coordinador del proyecto interdisciplinario “En el camino”, un recuento de historias en crónica e imágenes sobre la migración centroamericana, dice haber dejado atrás todo romanticismo evangelizador del Nuevo Periodismo. Si bien cada párrafo tiene una razón de ser, cree que el principal error del periodismo de investigación de la actualidad es el de confundir su misión con el activismo. “El periodismo es el convencimiento de un procedimiento, no es una defensa”, sentencia mientras busca alguna figura que defina mejor una ética informativa.

El periodismo para mí es un método ético que suelo comparar a cuando un carpintero te describe la forma en que fabrica una silla o una puerta. En el conocimiento de su oficio, él te dirá que como esa silla fue hecha para una casa en la playa, ha ocupado tal tipo de cedro, tornillos o remaches de bálsamo para que no se pudra con la humedad. El buen periodismo también tiene que explicar sus piezas como ese carpintero explica su silla y eso es porque ambos tienen una ética. Es decir, si hacés un artículo en el que sólo entrevistas a una parte del conflicto y no recurres a la contraparte, debe quedar claro y explicado del porqué era inútil o innecesario hacerlo”, ejemplifica sin buscar objetividad ni certezas.


La búsqueda posible del periodismo es la honestidad, explica a la audiencia que asiste al inicio del año académico del PET de Periodismo. “Esa búsqueda es una carrera donde se reciben pedradas y no aplausos”, advierte. Ese índice es para Martínez una manera de distinguir entre escribir para malas empresas informativas y el auténtico oficio de periodista. “Ese oficio que no es para nada el mejor oficio del mundo como dijo alguien por ahí. El que busque un oficio como ése, mejor que se meta a banquero porque el oficio del periodismo real es insostenible, es escribirle a las audiencias algo que ya saben y que muchas veces no quieren escuchar. Como dice Caparrós: “Es escribir contra esa audiencia”.

Felipe Cisterna, jefe de la carrera destacó en la oportunidad una nueva malla programática anclada en la contingencia y el sello propio de la UAHC tendiente a un plan de desarrollo académico que contempla también actividades como las que permitieron el conversatorio con Óscar Martínez.