Directora Aliocha de la Sotta sobre obra de egreso“Es algo que podría estar pasando en cualquier sala de clases de Latinoamérica”

En Noticias (27 de julio de 2017)


La obra “Acassuso”, examen de egreso de los alumnos de la Escuela de Teatro de la Academia, enfrenta los principales dilemas de la educación chilena. A través de una pintoresca galería de personajes, Aliocha de la Sotta, la directora invitada, equilibra la mesa coja de la escuela nacional con esta divertida adaptación del argentino Rafael Spregelburd (conocido acá por “Lúcido”, “Apátrida, doscientos años y unos meses” y “La Modestia”, entre otras producciones).

Considerando la urgencia permanente del tema, la obra transmite la precariedad material y espiritual de generaciones a través de la historia que transcurre en la sala de profesores de la Escuela 78: ahí convergen las profesoras que se las ingenian para llegar a fin de mes; una directora que realiza malabares para sostener por un lado la vocación y por otro las metas que le exige el Estado; un alumnado y apoderados desesperanzados; la novata que debe lidiar con un sistema viciado y el ritmo inamovible de un magisterio víctima del burn out.

Desde dentro, el mito de la vocación pedagógica y la falta de recursos se funde con la fantasía de “hacer circular el dinero” ya sea con la venta de ropa en la sala, de pases millonarios de alumnos futbolistas, robando la caja chica o de cualquier manera. Incluso asaltando un banco.


El texto fue escogido por las jóvenes actrices y actores junto al estudio de otros tres autores. “Nos decidimos por Acassuso porque nos gustaba el lenguaje que se proponía y la crítica social que se hace sin ser una obra panfletaria. Es una obra que representa la educación en Latinoamérica, donde se utiliza la educación cómo parte de la sociedad de mercado”, dice Karina Ramírez, una de las intérpretes.

“Muchos de los aspectos se repiten en Latinoamérica. El utilizar la educación como un bien mercantil, estudiar pedagogía como una utopía que en lo concreto y real es algo distinto porque en las escuelas municipales la realidad es otra, por los recursos y la gente que asiste a estos colegios o por la situación de muchas familias que, enfrentadas a una educación mercantil, no encuentran posibilidades de surgir”, agrega Ramírez. El resto del elenco está compuesto por Cinthya Huerta, Fernanda Lizana, Daniela Parra, Camila Poduje, Catalina Sepúlveda, Pablo Sims, Fernanda Vargas y Magdalena Llanos como actriz invitada. Mérito especial para el diseño de Felipe Olivares.

Un lugar para experimentar

Aliocha de la Sotta destaca que como directora convocada al proyecto se hizo cargo de una dramaturgia exigente. “Es un texto sumamente difícil que deja una vara muy alta. El egreso es el último año y ocurre a un paso de ser profesionales cuando, pero siempre hay contenidos que reforzar. Por eso me parece un desafío tremendamente grande que lo hayan deseado así. Hay que respetar ese arrojo e intuición de las chicas ya que a ellas les hacía sentido esta resonancia a la realidad que es algo que conocen muy bien, que han vivido y que es algo muy acertado. Me encantó”, sintetiza la directora acerca de un desafío que se repite en este tipo de obras de egreso a un nivel generacional.


“Pienso que los estudiantes están buscando textos contemporáneos para egresos como este. Este hito en las carreras es un lugar que les permite experimentar con un material nuevo y eso me parece que hace perfecto textos como éste”, señala la directora de la compañía Teatro La Mala Clase.

-¿Qué adecuaciones requirió el texto Spregelburd para adaptarse a la contingencia chilena?
-El texto es del 2006 y ya se han hecho un par de versiones en Chile, sin embargo es un texto extenso y lo adaptamos para hacerlo calzar con este elenco además de algunos pequeños cambios en el lenguaje para que fuese más local. Creo se  logró una muy buena edición de escenas porque todo lo que el dramaturgo quiso expresar está ahí. Por otro lado, el mensaje es transversal a toda Latinoamérica. Quiero decir que lo que sucede en esta ficción es algo que perfectamente podría estar pasando en cualquier salita de clases de cualquier pueblo en  Latinoamérica. Tal es el estado de la educación en general.

Fotografías de Jorge Leiva