Expertos abordan dilemas y desafíos de la educación de adultos en Chile

En Noticias (3 de septiembre de 2014)

Importantes reflexiones fueron expuestas en el coloquio “Dilemas y desafíos de la educación de adultos en Chile”, organizado por la Escuela de Sociología y el Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación (PIIE) de nuestra Universidad y el auspicio de la Revista Paulo Freire.  El lugar de encuentro fue en el auditorio Paulo Freire en homenaje a figura de quien fuera uno de los mayores y más significativos pedagogos del siglo XX, y precursor de un nuevo camino en la relación pedagógica entre profesor y alumno.

El coloquio se realizó en el marco del proyecto Fondecyt  “Factores asociados al éxito de los programas de reinserción educativa”,  conducido por los investigadores Dante Castillo,  Oscar Espinoza y Luis Eduardo González, quienes analizan el proceso de reinserción escolar en nuestro país, revelando las consecuencias educativas y sociales del fracaso escolar y de la condición de desertor escolar crónico.

Precisamente el objetivo de la jornada buscó mostrar escenarios y esfuerzos que se están realizando a nivel nacional como internacional.  Invitados como María Isabel Infante, directora de la Coordinación Nacional de Normalización de Estudios del Ministerio de Educación;  José Eustaquio Romao, académico de la Universidad UNINOVE de Sao Paulo y director fundador del Instituto Paulo Freire en Brasil;  Dante Castillo, sociólogo y uno de los investigadores del proyecto Fondecyt; Milton Vidal, director de la Escuela de Sociología, y; Mirtha Abraham, directora de la Revista Paulo Freire, analizaron los dilemas y desafíos en el sistema de educación de adultos.

“Las modalidades de Educación de Adultos: La evaluación de la experiencia chilena a partir de la perspectiva de los beneficiarios”, fue la presentación del sociólogo Dante Castillo, quien expuso la metodología de la investigación del proyecto que lleva a cabo junto con su equipo de investigadores del PIIE,  en donde denotan,  desde los mismos estudiantes jóvenes adultos,  carencias de un sistema educacional que no contempla la diferencia de condición personal, capacidad y edad. No obstante, optimista señala que “enfrentamos como sociedad la posibilidad de generar un cambio mayor en la educación”.

Por otro lado, María Isabel Infante, reflexionó sobre la “Trayectoria, evaluación y proyecciones de la Educación de Adultos en Chile: Un reto para la política pública en educación”. En la oportunidad, dio a conocer proyectos políticos para la  educación adulta,  con la llamada Reforma Curricular en 2000, que intentaba mejorar la calidad educativa para avanzar en políticas para la educación diferencial, pero que lamentablemente no tuvo una respuesta cien por ciento positiva, debido a la falta de apoyo del sector central en las regiones,  subvenciones que no fueron  suficientes para mantener en el tiempo o registros curriculares que resultaron muy extensos, difíciles de desarrollar.

“La educación de adultos normalmente es invisible en el país, y es por ello que me preocupo de exponer la realidad y la necesidad a los ministerios”, señala Infante,  refiriéndose a la importancia de llevar una educación de calidad en los programas educacionales para adultos, debido a que son ellos los que se encuentran en su mayoría trabajando en este país, y “lamentablemente con competencias básicas, dificultándoles procesos laborales, sociales, entre otros”.

El académico, José Eustaquio Romao  habló acerca de los desafíos y dilemas de la educación de adultos en contexto de globalización y de educación de mercado. El director del instituto Paulo Freire en su país,  confesó la problemática que existe en Brasil con la analfabetización, en donde cerca de  2 millones de personas son declaradas analfabetas, lo cual pone como  desafío para el país  buscar reformas para abordar el sistema de reinserción educacional en adultos.

Expuso también la importancia de tomar en cuenta la cultura social para comprender el contexto y así construir una posible “unidad en la diversidad”. “Para construir un mundo unificado hay que aprender los procesos humanos“, enfatiza Romao.

El académico agrega que “Tenemos que desarrollar la capacidad de diálogo en la educación, para sobrellevar y avanzar en el proceso educativo del alumno y construir curriculum en el diálogo”.