Manuel Antonio Garretón aborda la crisis política y proceso constituyente en Chile

En Noticias (27 de noviembre de 2015)

El sociólogo y Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales (2007) participó del II ciclo “Universidad y Ciudadanía. Premios Nacionales”, organizado por nuestra casa de estudio y la Municipalidad de Providencia.

Garretón, actualmente participa como  académico invitado del Programa de Postgrados en Ciencias Sociales de la Universidad.

Defensor y promotor de la Asamblea Constituyente de cara al proyecto de nueva Constitución que debiera discutirse próximamente , Manuel Antonio Garretón, quien fue galardonado con el Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales 2007, expuso sobre las crisis política que atraviesa el país, su principales focos  y la necesidad de contar con una asamblea constituyente.

“Las ciencias sociales cometen el error de no cuestionar los conceptos que usan (…) si no confío en algo (institución) no confío en su función. Solo llego a confiar en quienes hacen lo que yo quiero” comentó Garretón sobre la denominada “crisis de confianza” que vive el país.

El sociólogo cree que medir confianza, desconfianza e incluso la felicidad por medio de encuestas, es imposible: “no se puede hacer este tipo de mediciones en base a una sola pregunta. Por algo se llaman encuestas de opinión, porque la confianza es una actitud (…) si preguntas en una lista sobre problemas importantes y agregas derechos humanos y el modelo económico, nunca sacarán más del dos por ciento”.

Sobre los fenómenos de corrupción “no podemos decir que no hay. Hay y mucha, pero es la última causal que debe nombrarse y nunca ha sido el causante de la crisis”. Cree que la crisis política en Chile va íntimamente ligada a un problema de articulación Estado/Sociedad post dictadura.

Pone a Bolivia como ejemplo de un caso exitoso de asamblea constituyente y pone en contexto que muchos de los países que han dado el salto a este tipo de modelo dejan de lado ciertas crisis como la que vive actualmente el país. Además, según indicó, el modelo postdictatorial chileno tiene algunas particularidades: “somos el único modelo que recibe un movimiento social y político mediante transformaciones y que de un 80% de estudiantes en la educación pública se llegue a un 20%, es una revolución importante”.

Garretón, quien actualmente es invitado al Programa de Postgrado de CCSS de nuestra Universidad, teorizó que la Concertación (actual Nueva Mayoría) “no quiso dar el salto (…) quizá por una mezcla de factores como pueden ser que ‘no quiso’, ‘no pudo’ o ‘no se supo cómo hacerlo’ en materia política” y desde 2006, según el premio nacional “hay un proceso de erosión relacional entre lo institucional y lo cívico”.

Sobre la propuesta de resolución de cómo se conformará el proceso, Garretón cree que el peor error “es poner el plebiscito como última opción (…) mediante ese mecanismo deberíamos decidir si queremos que la constitución la redacte el Congreso, una Comisión o la Asamblea constituyente (…) aunque cualquier asamblea será mejor que lo que tenemos. Incluso, si lo hace el congreso. La cosa, es que debe generar una reacción en la gente”, manifestó.

La política está presente en varios ámbitos del país, aunque reconoce que: “antes se juntaban los cinco o seis secretarios de los partidos políticos y pasaba algo en el país. Ahora se siguen juntando y no pasa nada”. De hecho, manifiesta que no ve mayores diferencias entre la oposición política de 1971 y 2015.