Proyecto Fulbright fue lanzado en la UAHCIniciativa de acompañamiento a estudiantes indígenas fortalecerá la retención

En Noticias (1 de diciembre de 2017)


Fulbright Alumni Engagement Innovation Fund 2017 financió un programa integral que visibiliza y aborda las grandes brechas entre estudiantes universitarios de primera generación que pertenezcan a minorías étnicas y el resto de sus compañeros. Dados los altos niveles de frustración y abandono de las carreras por parte de estos jóvenes, “Apoyando a las y los Estudiantes Indígenas de Primera Generación” -presentado por la docente Silvana del Valle y el Dr. en antropología Carlos Contreras de la UAHC, junto a la psicóloga Valentina Castillo y Andrea Flanagan, ambas de la Universidad de Valparaíso- plantea una serie de acciones de tutorías, acompañamiento y asesoría para sus familias y profesores. Para la académica Andrea Flanagan, la inequidad en que opera esta convivencia es una de las realidades incómodas de la educación superior.

“Aproximadamente un 50% de los jóvenes que abandonan la universidad el primer año corresponde a estudiantes de primera generación y de ellos, una tasa aún mayor corresponde a estudiantes pertenecientes a alguna etnia. Nos hemos encontrado con estudiantes de muy escasos recursos que nos preguntan por qué si se les exige contar con una calculadora científica de $150.000, no existía un sistema de préstamo para quienes no pueden costearlas. Finalmente, como no la tenían, estos jóvenes simplemente optaban por no ir a rendir sus exámenes”, explica.

Junto al factor económico, opera también una carencia del capital cultural familiar donde no se puede contar con orientación y apoyo en materias complejas como revisar una malla curricular u oportunidades de becas, lo que se suma a una baja preparación como estudiantes de colegios públicos, agrega. En retrospectiva, algunas de las ex becarias Fulbright recordaron durante la presentación lo difícil que es amoldar las expectativas a la realidad universitaria cuando no se cuenta con una red de apoyo mayor que una familia que también idealiza la educación superior.

En el caso de Valentina Castillo, la crisis personal y académica se sumaba a la “invisibilización” de la cosmovisión mapuche en un entorno tradicional como el de la carrera de derecho en la Universidad de Chile. “Desde antes de entrar a la universidad siempre tuve conciencia de que yo era mapuche, pero era algo que quedaba relegado fuera del espacio educativo, es decir fuera de mi casa y de mi entorno familiar. Para encajar debía abandonar esa característica de mi identidad algo que también pasaba con otros compañeros”, reconoce.

El profesor Carlos Contreras, también mapuche, explica que este fenómeno ocurre porque el hacer visible una cultura originaria exige comprender y hacer patente la cosmovisión de la etnia por parte de los demás, cosa que parece no ser de interés institucional en muchas universidades. “Lo primero que choca es lo evidente: el mito de la creación mapuche con la idea de la creación cristiana, por ejemplo. La culpa del sexo, la idea de una virgen y de pedirle perdón por una culpa eterna cada domingo. Eso es algo totalmente opuesto al código de equilibrio y estabilidad del mapuche”, plantea el experto en históricos tratados indígenas.

Por su parte la docente Silvana del Valle, destaca que pese a lo novedoso de este programa, la UAHC corre con ventaja en la materia. “Desde hace tiempo que la Academia tiene programas de admisión especial para estudiantes indígenas, beneficios académicos y otros programas implementados que favorecen la agrupación de estudiantes de distintas etnias desde hace años. Creo que esto nos da una posición relevante como institución al demostrar que estas políticas impactan en los estudiantes de manera distinta a otras universidades donde no se ha avanzado a este nivel”, sostiene.

 

Vivir para contarlo

El programa “Apoyando a las y los Estudiantes Indígenas de Primera Generación”, iniciativa financiada con aportes del Fulbright Alumni Engagement Innovation Fund es una instancia que fortalecerá la retención de estudiantes indígenas de primera generación universitaria (EIPG) en 3 universidades chilenas: La Universidad de la Frontera, la Universidad de Valparaíso y la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. También la Universidad Católica se hará parte del proyecto, aunque casi la totalidad de los alumnos indígenas de Santiago pertenecen a nuestra casa de estudios.


Se espera que un total de 150 estudiantes se vean favorecidos con el proyecto AEIF que contempla la realización de asesorías y acompañamiento educativo personalizado, tutorías y talleres. También la creación de un centro de escritura con consultas académicas, la opción de reunirse como colectivos y la implementación de una plataforma virtual. En el futuro la iniciativa se hará extensiva a inmigrantes, adolescentes de alto riesgo y jóvenes LGBT.

“Los tutores y organizadores del proyecto son efectivamente profesionales que fueron primera generación de sus familias -indígenas y no indígenas- que tienen harta identificación con los estudiantes en una relación que no es vertical porque ellos vivieron esta experiencia para poder compartirla”, apunta Silvana del Valle. La ceremonia de lanzamiento tuvo un relato artístico por parte del duo “Santos de greda” que interpretó un set de canciones alusivas al mix cultural y patromonial chileno.