Seminario aborda la historia y memoria de los trabajadores en el Chile reciente

En Noticias (26 de junio de 2015)

Los Núcleos Temáticos de Investigación de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano: “El Sindicato de Trabajadores de la Construcción, Excavadores-Alcantarilleros como espacio de resistencia a la dictadura” y “Patrimonio Industrial Ayer y hoy: el caso de los Cordones Industriales”, realizaron el Seminario “Historia y Memoria de los Trabajadores en el Chile reciente”.

En la jornada, realizada el martes 23 de junio en dependencias de la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas, FASIC, expusieron los historiadores Jorge Rojas y Patricio Tonelli.

Ambos profesionales se refirieron al trabajo realizado en estas investigaciones, destacando la colaboración de parte de los estudiantes y profesores de la Universidad, quienes  mediante entrevistas, ayudaron en rescatar la memoria de los sindicatos y sus trabajadores.

El equipo que trabajó “El Sindicato de Trabajadores de la Construcción, Excavadores-Alcantarilleros como espacio de resistencia a la dictadura”,  indagó en la represión de la dictadura, en los detenidos desaparecidos y cuáles fueron las acciones de los sindicatos y el rol de la familia. Mientras que “Patrimonio Industrial Ayer y hoy: el caso de los Cordones Industriales”, se centró más en rescatar la memoria y la historia de los trabajadores y el cómo se formaron los cordones industriales.

En ese sentido, señalaron que  la incorporación de la noción de patrimonio a los cordones industriales se hizo con el fin de  rescatar la dimensión subjetiva y el patrimonio inmaterial,  aplicado también, en ambos proyectos,  a fotografías y videos.

“La producción de escritos hasta los años 60 tenía una característica diferente a lo académico, eran con propósito político y de enfoque partidista. Pocos con reflexión para los trabajadores e independientes. Desde los años 80 en adelante hay textos de divulgación, dirigidos a un público universitario, por la nomenclatura y su lenguaje, los cuales subsisten hasta ahora con algunas excepciones. No hay que olvidar que ahora predomina la urgencia de escribir para un público especializado (con bajo tiraje).” Comentó Jorge Rojas, docente de la Universidad Católica y autor de numerosos textos sobre trabajadores y sindicalismo.

Para el historiador “Hay elementos como la subjetividad, lo que hace recordar algunas cosas más que otras. A la memoria le hace falta alimentarla con una noción crítica para que se nutra (…) La memoria entra en cierta tensión, por ejemplo, se idealiza la CUT (del 53- 61) de la época y se olvidan de otras cosas, lo que genera una proyección de la crisis actual de la CUT, y se cometen algunos errores historiográficos y no se profundiza en los alcances de la práctica de la CUT.”,  manifestó respecto al trabajo de investigación de los cordones industriales.

Otro mito que resalta Rojas es la idealización del periodo del “sindicalismo libre”, donde indica que se exagera la mera represión del Estado, “siendo que las huelgas no eran ilegales, pero tampoco legales. Las autoridades eran tolerantes, pero no con los temas políticos y el gobierno se comienza a poner duro”, por ejemplo, con aquellos que producían carbón, ya que para la época no se podía estar sin este recurso.

En cambio Patricio Tonelli hizo una reflexión de lo que sucede hoy en el mundo sindical, afirmando que la idea principal de sus trabajos es “lograr que el mundo académico con el sindical dialogue de alguna manera para apoyar lo teórico con las vivencias”.

La debilidad sindical, según Tonelli, historiador de la Universitá degli Studi di Bologna, se percibe en el  miedo y la poca credibilidad de los dirigentes, la falta de representatividad y prácticas sindicales que no integran a los honorarios, ni ANEF, además de la falta de representatividad en la CUT con el sector privado. También la escasa educación de lo que es el sindicalismo en los trabajadores y que además existe una ficticia división entre el trabajador público y el del sector privado.  Principalmente por el Plan Laboral instaurado por José Piñera en 1979, lo que actualmente guía las relaciones laborales en Chile (D.L. 2.756 y D.L 2.758).  “Prácticamente construyó un juguete perfecto (…) Por lo tanto, nada de política, nada de solidaridad, todo se limita al trabajo y que el trabajador solo se ocupe de sueldos y no otra cosa. No se puede hablar, por ejemplo, de optimizar tiempos de trabajos, manifestarse por las problemáticas externas a la empresa o en que se invierte el dinero que entran a la empresa. Por lo tanto,  limita a los sindicatos y da facultades totales al empresario”.