Un total de 56 alumnos de la carrera de la UAHCEstudiantes de antropología realizaron trabajos de campo en 26 localidades del país

En Noticias (26 de diciembre de 2017)


Un total de 56 alumnos de la carrera de antropología de nuestra universidad cumplieron con la exigencia académica del trabajo de campo repartiéndose por 26 localidades a lo largo del país durante este último mes.

La formulación de diferentes proyectos a cargo de un profesor tutor dará cuenta de las metodologías aprendidas y utilizadas por los alumnos desde el primer año de carrera a través de un informe realizado durante el trabajo de campo que tuvo lugar entre el 25 de noviembre y el 10 de diciembre. La mayoría lo hicieron de forma individual, hubo 8 proyectos realizados en parejas y otros en equipos de más de dos personas que trabajaron en la misma localidad.

La Escuela de Antropología de la UAHC mantiene como parte de su tradición académica la realización de trabajos de campo como uno de los ejes de la formación de sus estudiantes. Así, la exigencia de realizar 45 días de terreno a lo largo de la carrera se ha traducido, por ejemplo, en que el año 2017 los alumnos se hayan desplazado a localidades de 10 regiones del país en localidades como:

– Putre y Valle de Azapa (Región de Arica y Parinacota)

– San Andrés de Pica (Región de Tarapacá)

– San Pedro de Atacama y Taltal (Región de Antofagasta)

– Alto del Carmen (Región de Atacama)

– Los Vilos, Río Hurtado, La Higuera y Ovalle (Región de Coquimbo)

– Valparaíso (Región de Valparaíso)

– San Pedro de Melipilla y Pudahuel (Región Metropolitana)

– Retiro, Longaví y Colbún (Región del Maule)

– Tucapel y Tirúa (Región del Biobío)

– Villarrica, Pucón y Toltén (Región de la Araucanía)

– Panguipulli (Región de Los Ríos)

– Quemchi, Quinchao, Calbuco y Dalcahue (Región de Los Lagos).

Con la excepción de las 2 regiones más australes de Chile, los proyectos de los alumnos de antropología cubrieron localidades de preferencia rurales y apartadas de centros urbanos abocándose al estudio de temáticas diversas como medio ambiente, género, etnicidad, economía, creencias e identidad, entre otras. El docente de la carrera de antropología y coordinador del trabajo de terreno, Miguel Bahamondes reconoce varias de estas inquietudes investigativas y, desde su especialidad, agrega que cada profesor evalúa una parcela distinta de estas temáticas.

“En lo que a mí respecta existen temas económicos, productivos y políticos que avanzan por un lado caracterizando modelos de producción en diversas localidades, relaciones de poder en esas localidades, su caracterización en relación con el medio ambiente, etc. En el fondo tiene que ver con el interés por parte de los alumnos más bien orientados a sus propios desafíos en términos de conocimientos”, asegura.

Estas salidas se estructuran de manera que en segundo y tercer año los estudiantes ya puedan visualizar sus trabajos de tesis y hagan del estudio de campo una vía de información primaria para ese fin. Bahamondes suma la relevancia que tienen éstas prácticas en la formación de los antropólogos de la UAHC como algo que completa el perfil de la malla curricular. “Los jóvenes emplean en terreno la batería de conocimientos y metodologías aprendidas en clases, pero la idea principal es enfrentar tempranamente las dificultades y desafíos que un profesional debe resolver. Es algo fundamental en su formación y un rito que debe pasar tempranamente en su proceso de estudios, algo que dista bastante de otras escuelas de antropología donde la salida a terreno queda al arbitrio del alumno. Este es uno de los tantos ejes que estructuran el perfil de salida de nuestros profesionales: el de un antropólogo adiestrado en la práctica de la salida a terreno”, aclara el profesor.

El trabajo de terreno, desarrollado a lo largo de 25 años de vida de la Escuela de Antropología, ha permitido conformar un rico y variado material etnográfico de nuestro país, transformándolo en un valioso archivo de la diversidad cultural, identidad y memoria nacional.