El fallo agrega un segundo elemento decisivo al considerar que el artículo 150 D (que trata los apremios ilegítimos) debe ser interpretado de manera estricta para entender que “el incumplimiento de los reglamentos respectivos” obliga no sólo a acreditar una lesión gravísima causada por un agente estatal en ejercicio de funciones, sino que debe precisarse, además cuál reglamento concreto fue infringido y dentro de qué marco acusatorio puede discutirse esa infracción. La consecuencia es muy concreta y consiste en que la violencia estatal se vuelve más difícil de traducir en responsabilidad efectiva.
Esto, mas allá de ser una alocución política, convierte a la ley Naín-Retamal en una herramienta de política criminal que funciona para producir una impunidad técnicamente mediada, en la que la ley no borra el delito ni extingue nominalmente la acción penal pero reconfigura presupuestos de justificación de conductas que de otra forma serían sancionables, refuerza posiciones procesales favorables y estrecha la tipicidad de los apremios ilegítimos para producir en determinados casos un resultado funcionalmente equivalente a la amnistía, disminuyendo estructuralmente la posibilidad de condena.
Desde estas modificaciones, pareciera que -en los casos de violencia policial-, ahora se parte de la base que existen los elementos del delito de apremios ilegítimos y hay un resultado, pero que se justifica por el contexto y no por una agresión concreta de la que se defiende el policía.
Ese es el dato jurídicamente relevante que el caso Gatica confirma, pues no demuestra que toda absolución futura sea ilegítima, sino algo mas inquietante, y es que el sistema normativo vigente, el Derecho, ofrece herramientas suficientemente densas para transformar graves lesiones, mutilaciones si se quiere, causadas por agentes del Estado a civiles que no participan de hechos delictuales (la Corte reconoce que Gustavo Gatica no agrede ni intenta agredir a Crespo) en conductas aceptables y justificadas, incluso cuando la autoría material del disparo se encuentra totalmente acreditada.