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Errores comunes al elegir carrera y cómo evitarlos
Elegir una carrera universitaria es uno de los pasos más importantes en la vida académica de cualquier estudiante, especialmente para quienes están terminando 4° medio o se encuentran en un proceso de reorientación. Es una decisión cargada de expectativas, emociones y presiones externas, lo que hace completamente normal cometer errores en el camino. Muchas personas eligen sin suficiente información, influidas por opiniones ajenas, mitos sobre el mercado laboral o decisiones apresuradas basadas en suposiciones. Con el tiempo, esos errores pueden convertirse en frustración, pérdida de motivación o incluso abandono de la carrera.
Sin embargo, la buena noticia es que la mayoría de estos errores son evitables. Cuando los estudiantes comprenden cuáles son los factores que realmente importan y toman decisiones desde la reflexión y el conocimiento, aumentan significativamente las probabilidades de elegir un camino académico alineado con sus intereses, habilidades y proyecto de vida. Este artículo profundiza en los errores más frecuentes al escoger carrera y ofrece estrategias concretas para evitarlos, permitiendo un proceso más consciente, seguro y personalizado.
Error 1: Elegir solo por la presión familiar o social
Es muy común que los estudiantes se sientan influenciados por lo que esperan sus familias, profesores o su entorno cercano. Algunas familias pueden desear que sus hijos estudien carreras “tradicionales”, “prestigiosas” o que siguen una trayectoria profesional similar a la propia. Aunque estas intenciones muchas veces nacen desde el cariño y el deseo de ver a sus hijos bien posicionados, elegir una carrera únicamente por complacer a otros es un error que puede generar consecuencias a largo plazo.
Cuando una elección se basa en la presión externa, el estudiante corre el riesgo de terminar en una carrera que no le interesa, no comprende o no disfruta. Esto suele traducirse en falta de motivación, dificultades académicas e incluso abandono. Además, quienes siguen un camino impuesto suelen sentir que viven un proyecto ajeno, que no les pertenece.
Es importante reconocer que la influencia familiar puede ser valiosa cuando se ofrece apoyo, acompañamiento e información, pero no cuando se transforma en una obligación. Una carrera universitaria es un proceso intenso que demanda años de estudio, esfuerzo y compromiso, por lo que la motivación interna debe ser el motor principal. El desafío para los estudiantes está en escuchar a su entorno sin perder su propia voz ni su autonomía.
Error 2: Basarse únicamente en el sueldo esperado
La empleabilidad y los ingresos futuros son factores válidos a considerar, pero convertirlos en el único criterio para elegir una carrera es un error habitual. Es comprensible que el deseo de estabilidad económica sea relevante, especialmente en un contexto donde existe incertidumbre laboral y altos costos de vida; sin embargo, basar la decisión solo en el sueldo puede llevar a caminos que resultan vacíos o incompatibles con los intereses profundos del estudiante.
Muchas personas que eligen carrera únicamente por las proyecciones salariales terminan frustradas cuando descubren que el campo laboral no calza con su forma de ser, o cuando deben enfrentar exigencias que no disfrutan. Además, incluso las carreras tradicionalmente bien remuneradas implican desafíos importantes: largas jornadas, alta responsabilidad, competencia intensa o presión constante. Sin motivación genuina, esos factores se vuelven difíciles de manejar.
También es necesario recordar que la rentabilidad de una carrera puede variar con el tiempo. Profesiones que hoy tienen alta demanda pueden saturarse, mientras que otras emergen con fuerza debido a necesidades sociales o avances tecnológicos. Por eso, más que perseguir sueldos, lo ideal es buscar un equilibrio entre interés personal, habilidades reales y oportunidades laborales.
Error 3: Seguir a amigos sin vocación real
Un error frecuente entre estudiantes de 4° medio es elegir carrera porque un amigo o grupo de amigos seguirá ese mismo camino. La idea de mantenerse juntos en una nueva etapa académica puede resultar tranquilizadora, pero también es peligrosa si se convierte en criterio principal de elección.
Cada persona tiene intereses distintos, ritmos de aprendizaje, motivaciones y capacidades que deben ser reconocidas y respetadas. Lo que funciona para un compañero no necesariamente funcionará para ti. Además, una vez en la universidad, es común que las amistades tomen caminos diferentes: cambian de carrera, se integran a nuevos grupos o descubren intereses que los llevan a otros espacios. En ese momento, quienes eligieron carrera solo por compañía se dan cuenta de que esa motivación no era sostenible.
Aunque la amistad puede acompañar, inspirar y apoyar, no debe ser la base de una decisión tan importante. La universidad es un espacio donde se construyen nuevas redes, experiencias y vínculos; confiar en la propia independencia es esencial para no comprometer tu futuro académico por la comodidad del presente.
Error 4: No investigar el plan de estudios ni la malla
Uno de los errores más simples, pero más graves, es elegir carrera sin revisar en profundidad la malla curricular. Muchos estudiantes se sorprenden en el primer semestre cuando descubren contenidos que no esperaban, asignaturas que no les gustan o áreas de estudio que no sabían que eran parte fundamental de la carrera. Esta falta de conocimiento puede generar frustración y dudas innecesarias.
Revisar la malla curricular permite conocer:
- Asignaturas troncales y su nivel de dificultad.
- Ramas especializadas y áreas de profundización.
- Competencias que desarrollarás a lo largo de la carrera.
- Duración real del programa.
- Modalidades de práctica o trabajo en terreno.
- Enfoque institucional (humanista, científico, tecnológico, artístico).
Comprender estos elementos ayuda a anticipar qué tan alineada está la carrera con tus intereses y tu forma de aprender. Además, es fundamental revisar no solo la malla de la institución de preferencia, sino compararla con la de otras universidades para tener una visión amplia de cómo se estructura la profesión en Chile.
Investigar el plan de estudios también permite identificar ramos que podrían resultar especialmente desafiantes y evaluar si cuentas con las habilidades o motivación para enfrentarlos. Esta reflexión temprana evita sorpresas y fortalece la toma de decisiones.
Error 5: Ignorar el campo laboral y tendencias futuras
Muchos estudiantes eligen una carrera sin evaluar su proyección laboral, los cambios del mercado o las oportunidades que tendrán al egresar. Ignorar este aspecto puede llevar a expectativas irreales o a la elección de carreras saturadas o que atraviesan transformaciones profundas.
El campo laboral no solo incluye el sueldo promedio, sino también:
- Empleabilidad al primer año.
- Sectores donde existe mayor demanda de profesionales.
- Tendencias emergentes en Chile y el mundo.
- Posibilidades de especialización o continuidad de estudios.
- Áreas en crecimiento o disciplinas que se están reconvirtiendo.
Tener claridad sobre estos elementos ayuda a comprender no solo si te gusta la carrera, sino si podrás proyectarte en ella a largo plazo. Una decisión responsable integra tanto el gusto por el área como su viabilidad profesional. Hoy más que nunca, el mercado laboral cambia rápidamente: nuevos campos aparecen, otros se transforman y algunos pierden relevancia. Analizar estas dinámicas antes de decidir evita frustraciones y permite una elección informada.
Cómo evitar estos errores
Evitar los errores más comunes al elegir carrera requiere combinar tres elementos clave: información confiable, autoconocimiento y orientación adecuada. A continuación, se presentan estrategias prácticas para tomar una decisión segura y alineada con tus intereses reales.
Usar información confiable
La base de una buena decisión es informarse desde fuentes serias y actualizadas. Esto incluye revisar:
- Sitios oficiales del Mineduc y Mifuturo.cl
- Páginas institucionales de universidades
- Mallas curriculares y perfiles de egreso
- Estudios de empleabilidad y tendencias laborales
- Opiniones de especialistas en el área
La información clara y completa reduce el margen de error y permite comparar opciones con criterio.
Desarrollar autoconocimiento
Dedicar tiempo a conocerte es tan importante como revisar datos. Reflexiona sobre:
- Lo que disfrutas aprender
- En qué actividades destacas
- Qué tipo de tareas te cansan o aburren
- Qué impacto deseas tener en la sociedad
- Cómo imaginas tu vida profesional en 5 o 10 años
El autoconocimiento es un proceso activo, no algo que se resuelva en un día.
Utilizar orientación vocacional
Los orientadores vocacionales, docentes y profesionales del área pueden ayudarte a:
- Interpretar tus intereses
- Relacionar tus habilidades con posibles carreras
- Identificar riesgos y oportunidades
- Resolver dudas específicas de cada disciplina
- Construir un plan de decisión más estructurado
Complementar esta orientación con la experiencia directa —asistir a ferias, participar en charlas, conversar con estudiantes universitarios— convierte la elección en un proceso vivo y reflexivo.
Integrar tu contexto personal
Una decisión realista considera:
- Modalidad de estudio compatible (diurna, vespertina, online)
- Ubicación geográfica
- Beneficios y becas disponibles
- Necesidad de trabajar mientras estudias
- Apoyos institucionales y académicos
Tu carrera no solo debe gustarte; también debe ser viable para tu vida.
Comparar instituciones
Dos programas con el mismo nombre pueden ser completamente distintos. Es importante observar:
- Enfoque de la carrera
- Prácticas profesionales
- Trabajos en terreno
- Acompañamiento estudiantil
- Oportunidades de investigación o vinculación con el medio
Esta evaluación permite elegir no solo una carrera, sino una experiencia formativa completa.
Conclusión
Elegir una carrera universitaria es un proceso que requiere tiempo, reflexión y acceso a información confiable. Los errores más comunes, como dejarse llevar por presiones externas, priorizar solo el sueldo, seguir a amigos o no investigar a fondo, pueden evitarse cuando el estudiante asume un rol activo en su propia decisión vocacional. Cada persona tiene una trayectoria única, intereses diferentes y capacidades que merecen ser escuchadas y valoradas.
Tomar una buena decisión no significa acertar al 100 % desde el primer día; significa construir un camino consciente, flexible y alineado con lo que realmente quieres. Si estás en este proceso y buscas orientación, te invitamos a conocer las carreras de la UAcademia, acceder a nuestros recursos informativos y conversar con nuestro equipo académico para acompañarte en este importante paso hacia tu futuro profesional.