“Los queremos, los admiramos y estamos orgullosos de ustedes”: Presidente reconoce entre los Premios Nacionales 2025 a figuras históricas de la Universidad
El presidente Gabriel Boric encabezó la entrega de los Premios Nacionales 2025 en una ceremonia realizada en el Patio de los Cañones del Palacio de La Moneda. En el evento se reconoció a figuras ligadas al proyecto educativo de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano como José Bengoa (Humanidades y Ciencias Sociales), Alejandro “Mono” González (Artes Plásticas) y Juan Casassus (Ciencias de la Educación).
Junto a ellos se celebró la trayectoria de Alejandro Maass (Ciencias Exactas); Delia Vergara (Periodismo); Jaime Vadell (Artes de la Representación y Audiovisuales) y a Ramón Díaz Eterovic (Literatura). La entrega de galardones contó con la presencia de los ministros de Educación, Nicolás Cataldo; de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aldo Valle; y la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, junto a autoridades como el rector UAcademia, Álvaro Ramis.
“Los premios nacionales son el reconocimiento a una trayectoria, pero detrás de esa trayectoria hay mucho esfuerzo, mucha pasión, mucho sacrificio tanto familiar, como lo han destacado ustedes, como de compañeros y compañeras de profesión, de oficio, que al final del día les permiten estar acá”, destacó el mandatario. “Sus obras le han hecho bien a Chile y han contribuido, de una u otra manera, a crear una mejor sociedad. Hoy les decimos que Los queremos, los admiramos y estamos orgullosos, como Estado de Chile, de cada uno de ustedes”, agregó.
Para el ministro Cataldo “las y los galardonados cuentan con trayectorias sólidas y de excelencia, con contribuciones significativas en sus campos de estudio; pero no solo eso, cada uno de ellos ha sido capaz de extrapolar sus conocimientos a la sociedad chilena, aportando al desarrollo y la recuperación de diversas comunidades desde su experticia, y eso nos parece fundamental para el crecimiento de nuestro país”.

El primero en recibir el reconocimiento en el Palacio de Gobierno fue el filósofo, sociólogo y exprofesor de la Universidad Juan Casassus, quien señaló que recibir el reconocimiento es “es algo extraordinario”. “Mi reconocimiento a quienes me apoyaron en esta aventura y que están aquí presentes y también a los miles de docentes cuyo trabajo se transformó en mi dedicación. Es notable constatar que las emociones han ocupado un lugar que hasta hace poco tiempo les estaba completamente vedado. Esta circunstancia es una evidencia que la educación sí puede ser transformada y puede ser transformada en poco tiempo”.
A él le siguió José Bengoa, quien recordó que durante su paso por el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile “aquí, en este mismo lugar, le cantamos al presidente Salvador Allende cuando venía entrando a La Moneda”. “Quisiera saludar y agradecer a mi universidad de todo este tiempo, la Academia de Humanismo Cristiano, que la fundó el cardenal (Raúl) Silva Henríquez junto con la Vicaría de la Solidaridad y seguimos funcionando, sigue existiendo con todas las dificultades que tiene ser una universidad crítica, sin fines de lucro, donde todavía pasan cosas muy importantes. Quiero agradecer a la gente que me mandó cartas de apoyo, las que me llegaron fueron realmente hermosas y no es no es fácil que en vida a uno le cuenten si lo hizo bien. Esas cosas generalmente se cuentan con unos gladiolos sobre la cabeza; entonces estoy muy agradecido”, declaró.

Por su parte el artista visual Alejandro González describió su trabajo como “una iconografía de la esperanza” y destacó: “Este premio no es del ‘Mono’ González: es de una manera de ver la cultura desde otra forma, desde otro lugar, de abajo para arriba; es de la cultura y del arte escrito en los muros de las calles encarnadas en las poblaciones, en las arterias donde circulan sus habitantes”.
“Es parte cultural de su alma, de la historia escrita por las luchas populares, un imaginario que surgió por la necesidad de los sin voz. Surgió de lo colectivo, con creatividad, hoy encarnada en las alegrías y los dolores nuestros, en los triunfos y en las derrotas. Una iconografía de la esperanza y con una mirada escribiendo el presente, pero pensando los sueños y tan fuertemente pensando en ello que siempre hemos estado construyendo el futuro”.
