Doctora Menara Guizardi: Obtener un InEs Género es una gran noticia para la Universidad
La doctora en Antropología por la Universidad Autónoma de Madrid Menara Guizardi lidera la investigación “Mujeres & Academia”, un estudio transnacional que aborda las desigualdades de género en la academia en Chile, Argentina, Brasil y México. El miércoles 6 de mayo presentará sus principales hallazgos en el lanzamiento del Proyecto InEs Género de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.
Con una amplia trayectoria en investigación en proyectos internacionales, la doctora Guizardi, actualmente es investigadora externa de la Universidad de Tarapacá, institución principal patrocinante del proyecto Fondecyt “Mujeres & Academia”, en sus dos etapas 2023-2026 y 2026-2030. También es parte de la Universidad Nacional de San Martín y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), en Argentina.
¿De qué se trata Mujeres & Academia?
“Es un proyecto que empezamos a construir en el 2022. La primera etapa concluyó el 31 de marzo de 2026 y en ella nos centramos en las desigualdades y violencias de género que enfrentan las científicas sociales cuando ejercen como profesoras universitarias o investigadoras en Argentina, Brasil, Chile y México, fue una investigación bastante ambiciosa, muy profunda.
Competimos a un nuevo financiamiento para profundizar en los hallazgos, y muy específicamente en las experiencias de desigualdad para las mujeres que deciden ser madres en la academia. Decidimos mirar las desigualdades del cuidado y de los trabajos domésticos en la trayectoria personal de las mujeres académicas, las vulneraciones laborales que ellas enfrentan, la pérdida de oportunidades y la falta de tiempo para construir los méritos que necesitan para crecer laboralmente”.
¿Cómo surge la idea y qué otros hallazgos destacarías de esta primera etapa?
“Surgió porque nosotras, las investigadoras que dirigimos este proyecto, llegamos a un punto de saturación muy duro con lo que estábamos viviendo en la academia. Estuvimos 10 años trabajando en proyectos internacionales y enfrentamos desafíos laborales brutales en el paso del periodo postdoctoral y en la consolidación de un perfil académico senior.
Empezamos a sentir que las desigualdades se hacen más duras, las discriminaciones, las respuestas discrecionales de las revistas científicas hacia nuestros textos. Teníamos la tendencia a adjudicar estos problemas a nuestras carencias personales y en vez de analizar lo que estaba sucediendo; intentábamos entre las tres esforzarnos más, mejorar la escritura, mejorar la publicación, mejorar el proyecto.
La pandemia fue una especie de encrucijada para muchas mujeres académicas en el mundo, porque la reclusión implicó una sobrecarga de cuidados domésticos de nuestros propios núcleos familiares, sobredimensionada con relación a nuestros compañeros varones”.
“Fue muy duro porque nosotras nos hemos dedicado años a investigar con el rigor científico y crítico las desigualdades y violencias enfrentadas por las mujeres migrantes, fronterizas; por las mujeres mayores también. Vimos que debíamos poner sobre la mesa que las académicas también enfrentamos estos problemas o no podríamos auto-denominarnos feministas. Entonces era una responsabilidad epistemológica y política.
La academia es uno de los nichos del mercado laboral más desiguales y violentos con relación al género del mundo. Se invisibiliza totalmente, pero es un mercado de trabajo horrible cuando una es una mujer o es diversidad sexogenérica. Los niveles de violencia y de inequidad laboral son altísimos; en América Latina son más elevados que la inequidad laboral que enfrentan las mujeres que son CEO de compañías, un nicho que es muy masculinizado”.
Investigación en Chile
La investigación aborda casos en Argentina, Brasil, Chile y México. En el caso de Chile, el estudio fue desarrollado en nueve ciudades con académicas que estaban insertadas en 12 universidades distintas, laicas, religiosas, públicas, privadas, de pequeño, mediano y grandes. Una muestra muy diversa en cuanto a mujeres de diferentes edades, identificaciones étnicas, orientaciones sexuales, disciplinas de las ciencias sociales y jerarquías.
De acuerdo con la Dra. Guizardi, los hallazgos de este estudio dan cuenta de que las mujeres desde la formación viven una estructura académica androcéntrica. El simbolismo androcéntrico genera una naturalización de que la producción del conocimiento científico es tarea de hombres. Genera también un ambiente sexista que mantiene la idea de que los hombres son los dueños del espacio académico, de los cuerpos, las corporalidades, el conocimiento y saber.
¿Cómo es la realidad chilena, en comparación con otros países que estás investigando?
“Los cuatro países presentan violencias simbólicas androcéntricas en contra de las mujeres muy elevadas en la academia. Sin embargo, en cada país la violencia tiende a manifestarse de manera particular. Los dos casos más graves son México y Chile, en este orden. México es más grave porque el nivel de violencia física es elevadísimo y muy naturalizado. Es un país que, en varias de sus regiones, presenta una naturalización de niveles de violencia que a veces es difícil imaginar.
En Brasil aparece la violencia racial en contra de mujeres indígenas y afrodescendientes como algo que destruye sus carreras, y en Argentina los casos se inclinan hacia el simbolismo androcéntrico reflejado en mayores prejuicios en contra de la maternidad.
En Chile aparece una mezcla de violencias físicas sexuales con un cuadro muy naturalizado de simbolismo androcentrismo, más allá de los cambios en los últimos años. Hay relatos de académicas que se retiraron de grupos laborales de whatsapp porque los académicos varones compartían allí fotos de otras mujeres desnudas. Hay casos en los cuales las autoridades masculinas de las universidades tenían serios prejuicios en contra de las mujeres embarazadas, intentos de despido y asignación de horas de clases en horarios de lactancia”.
¿Qué opinas de estos proyectos como el InES género y del impacto que puede tener tanto en las académicas como en las mismas universidades?
“Creo que es fundamental, en primer lugar, contar con financiamiento público para cambiar la estructura organizativa de las universidades. Porque las universidades están administradas con una visión androcéntrica. No es solo que la mayoría de las autoridades y los cargos de poder estén ejercidos por hombres. Las mujeres sólo llegan a los cargos de gestión considerada de baja legitimidad, poco prestigio y remuneración.
Estos proyectos permiten usar un recurso de financiamiento público para implementar un debate sobre las inequidades y violencias de género en las universidades y repensar cómo se distribuyen las cargas. ¿Por qué están las mujeres en los departamentos haciendo el trabajo doméstico académico? Mientras los hombres están liberados para hacer aquello que es prestigioso como investigar, hacer redes internacionales, ganar proyectos.
Necesitamos cambios trascendentes reales y ya, no mañana. La academia chilena no puede seguir siendo así. Ganarse un InES género es una enorme noticia para la Academia de Humanismo Cristiano, es maravilloso. Es importante hacer presión desde las estudiantes, académicas e investigadoras para que los hombres con poder de mando no se lo tomen a la ligera.
¿Qué recomendaría para que se pudiera apelar a una continuidad o a un cambio más estructural, más allá de estos proyectos que se acaban?
“Estamos en un contexto muy poco proclive a los temas de género y nos va a tocar movilizarnos como militancia dentro de las universidades para sostener esos espacios más allá del financiamiento, ya que hay que mantener esta estructura y seguir trabajando”.
Mujeres y Academia es un equipo de investigadoras de las ciencias sociales latinoamericanas dedicadas a la comprensión y análisis de las desigualdades y violencias de género que enfrentan las mujeres en la academia de nuestra región. Fruto de su trabajo se ha publicado el libro “Cómo destruir la carrera de las científicas sociales” (Ril Editores, 2025) con los resultados del estudio en el caso de Chile. Ese trabajo se puede descargar desde este enlace.
