Universidad inaugura mural que destaca el valor del diálogo intercultural

Universidad inaugura mural que destaca el valor del diálogo intercultural

¿Quiénes faltan aquí? Es la interrogante que lanza “Mesa Incompleta”, el nuevo mural de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, una obra sobre la diversidad y la interculturalidad.

Como parte de la habilitación de espacios de encuentro intercultural en sus distintas sedes, la Universidad Academia de Humanismo Cristiano presentó el mural “Mesa Incompleta”, una obra del artista Álvaro Stos.

La iniciativa, parte de un proyecto mayor para habilitar espacios de encuentro intercultural “surgió tras un proceso de consultas participativas y diagnósticos que permitieron recoger percepciones, experiencias y propuestas dentro de la comunidad”, explica Valentina Aranda, coordinadora del proyecto. El objetivo era claro: que los muros hablen de quienes transitan por ellos.

El artista a cargo, Álvaro Stos, ejecutó la técnica con spray y acrílico, creando una escena de realismo expresivo donde los rostros, fragmentados con una influencia cubista, parecen conversar entre sí desde la pared. La composición es íntima y deliberada: un grupo de personas diversas comparte una mesa. La conversación parece fluir, pero la escena tiene un centro gravitatorio inevitable: una silla vacía.

“Esa silla vacía destaca como símbolo de quienes aún no han sido plenamente incluidos en los espacios de encuentro”, describe Stos. Es una ausencia que incomoda, que interpela directamente al espectador y le exige una respuesta. Cada uno de los y las comensales pintados encarna una identidad: una mujer mapuche con la dignidad de su cultura en la mirada, una mujer trans, una adulta mayor cuya experiencia es archivo vivo, un joven estudiante y figuras racializadas. No son caricaturas, sino representaciones sobrias y respetuosas que Stos reúne en torno a la mesa, ese lugar ancestral de diálogo, debate y memoria compartida.

El mural, más que una respuesta, es una pregunta abierta. Interroga sobre la composición real de la comunidad universitaria y, por extensión, de la sociedad chilena. En el cruce de pasillos de la sede Condell, “Mesa Incompleta” se erige así como un recordatorio permanente: la verdadera interculturalidad no se decreta, se construye día a día, y siempre hay una silla vacía esperando a que alguien, al fin, ocupe su lugar.

La iniciativa, que se enmarca en el proyecto FDI AHC 22104, surgió tras un proceso de consultas participativas y diagnósticos que permitieron recoger percepciones, experiencias y propuestas dentro de la comunidad universitaria para la remodelación de cuatro espacios de la institución, explicó la coordinadora del proyecto de interculturalidad, Valentina Aranda.

 

Detalles como la mano del joven apoyada sobre un conjunto de libros subrayan la centralidad del conocimiento como herramienta crítica, abierto a la pregunta por la educación como espacio de emancipación o, por el contrario, como instrumento de exclusión si no se asume un compromiso real con el diálogo intercultural.

La habilitación de este espacio se enmarca en un esfuerzo institucional por visibilizar y fortalecer el enfoque intercultural en la Universidad, explicó Aranda. Con “Mesa Incompleta”, la Universidad reafirma su compromiso con la construcción de espacios inclusivos, donde el arte se convierte en vehículo para la memoria, el diálogo y la transformación cultural.

“Este mural es mucho más que una obra plástica: es el reflejo de un proceso participativo que nos invita a mirarnos como comunidad y a reconocer a quienes históricamente han sido excluidos. La silla vacía nos recuerda que la interculturalidad no puede quedarse en el plano simbólico, sino que requiere transformaciones profundas en nuestra convivencia”, opinó Aranda.

“Para nosotros es importante que el mural quedara instalado en un lugar de estudio, porque allí se construyen sentidos comunes, se forman miradas y se reproducen o se transforman las relaciones de poder. Queremos que cada estudiante que entre al laboratorio de computación encuentre en esta obra una invitación a la reflexión crítica sobre quiénes están presentes y quiénes aún no lo están”, expresó la funcionaria.