Académicas y organizaciones de Chile y España se unen para fortalecer las políticas de memoria histórica frente al avance del negacionismo
La Cátedra UNESCO de Educación en Derechos Humanos de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano organizó un encuentro internacional para intercambiar experiencias sobre restauración de la memoria en un contexto de retrocesos democráticos.
En un momento crucial donde las políticas de memoria enfrentan embates por parte de discursos negacionistas y el avance de la ultraderecha, la colaboración transfronteriza se vuelve urgente. Bajo esa premisa, la Cátedra UNESCO de Educación en Derechos Humanos de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAcademia) convocó a destacados actores de Chile y España en un “Intercambio de conocimientos en torno a la restauración y preservación de la memoria, experiencias sur-norte-sur”.
La jornada, concebida como un espacio de diálogo sobre prácticas de preservación histórica, cobró especial protagonismo ante lo que los organizadores describen como “retrocesos actuales” en materia de derechos humanos. El encuentro permitió analizar los procesos y desarrollos de políticas de memoria en América Latina y Europa, evidenciando los distintos recorridos y temporalidades que estos han tenido en ambos países, así como los desafíos comunes que enfrentan.
La delegación española contó con la presencia de la académica e investigadora Carolina Espinoza Cartes, del Centro Internacional de Estudios de Memoria y Derechos Humanos (CIEMEDH) de la UNED. Por la parte chilena, participaron las docentes de la UAcademia Isabel Plaza Lizama —coordinadora de la Cátedra UNESCO de EDH—, junto a Francisca Fernández, Tania Medalla, Milena Gallardo y Tamara Vidaurrázaga. También se sumó la académica de la Universidad de Valparaíso Graciela Rubio Soto y el docente UAcademia Omar Sagredo.
El encuentro no solo convocó al mundo académico, sino también a referentes de espacios de memoria emblemáticos. La mesa incluyó al coordinador general del Memorial de Paine, Diego Cabezas Contreras; a la representante del área de Memorias de Londres 38, Maira Máximo; al coordinador del área de educación extensión y redes del Parque por la Paz Villa Grimaldi, Alejandro Olivera Zúñiga; y a la jefa de Educación y Audiencias del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Sandra Piñeiro Fuenzalida.
En este contexto de intercambio, la profesora Carolina Espinoza se refirió a los objetivos de su ponencia, destacando la importancia de mirarse en el espejo del otro para enfrentar fenómenos globales. El diálogo sur-norte-sur se presenta así como una herramienta clave para robustecer las democracias y blindar la memoria histórica ante las nuevas oleadas de revisionismo político.

“Mi participación en esta instancia fue exponer lo que hacemos en un país que vivó una guerra civil 80 años atrás y que sufrió las repercusiones de la dictadura franquista hasta hace 50 años. Por lo tanto, recuperar la memoria de nuestro país no viene sólo desde el centro, desde las ciudades principales, sino también desde los bordes, lo que hace posible que estas memorias complementen el relato oficial y hagan posible la recuperación de una memoria más democrática, justa e inclusiva”.
“Para mí fue un privilegio participar en esta instancia de diálogo con espacios de memoria, activistas y personas que están poniendo el cuerpo en esta carrera por hacer más inclusiva la memoria. Por lo tanto se agradece mucho encontrarse con espacios promovidos desde universidades como esta, para mí es un privilegio y es realmente una situación que no se produce en todas las instituciones, así es que se agradecen infinitamente apuestas como las de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano”.

La profesora Plaza Lizama recalcó que uno de los elementos que busco propiciar el encuentro fue generar una instancia de diálogo, que permitiera “hacer confluir a representantes tanto de organizaciones como del mundo académico con las que venimos trabajando desde hace varios años, particularmente aquellas con las que hemos estado colaborando y buscando reflexionar sobre lo que estamos haciendo como respuesta a la contingencia y las necesidades de la sociedad hoy en día”,
“También revisamos como estamos trabajando en torno a los resguardos de la memoria, que es una memoria de largo alcance, como dijo nuestra colega Francisca Fernández, una que no es solo de la historia reciente sino que es está relacionada con la historia de nuestro país, de la región y el Mundo. Por eso también fue una posibilidad de aunar voces frente a los tiempos que estamos viviendo y los procesos que se avecinan. Creo que hay una responsabilidad que debemos tomar y ante la que tenemos que organizar colectivamente nuestras voces”, opinó.
