Académica Diana Manríque recibe reconocimiento por su investigación con perspectiva de género

Académica Diana Manríque recibe reconocimiento por su investigación con perspectiva de género

El pasado 6 de agosto en el marco del seminario internacional “Mujeres y Liderazgo Científico”, se entregaron los premios a los proyectos ganadores del Premio Nacional de Investigación en Género y Territorios UST, en las categorías investigación senior e investigación inicial. En esta categoría fue reconocida la académica de la Escuela de Trabajo Social, Dra. Diana Manrique García, junto a la Dra. Francisca Rodó-Donoso, del Centro CIELO de la Universidad Santo Tomás por tu trabajo “Metodologías descoloniales y feministas: reflexiones sobre procesos de investigación-acción en territorios rurales chilenos”. 

En la categoría senior, el premio fue otorgado a la Dra. Jessica Alfaro Álvarez, de la Universidad de Playa Ancha, por su investigación “Pesca Artesanal, Subalternidad y Género. El Patrimonio Cultural Inmaterial que subyace en Valparaíso”. La entrega de los reconocimientos incluyó una retribución de $1.500.000 por investigación premiada. 

La primera versión de este reconocimiento fue convocada por el Proyecto InES Género en I+D+i+e  de la Universidad Santo Tomás (UST) para promover la producción académica que articula la perspectiva de género con miradas locales, territoriales y descentralizadas. 

El seminariocontó con la charla magistral de la Dra. Rosalinda Ballesteros, directora del Instituto de Ciencias del Bienestar Integral de la Universidad Tecmilenio (México). Posteriormente, las investigadoras ganadoras presentaron sus proyectos y recibieron el premio entregado por la rectora de la UST, Claudia Peirano Rodríguez. 

Metodologías descoloniales y feministas 

En su presentación la académica y Dra. en Desarrollo Rural, de la Universidad Federal Río Grande del Sur, Diana Manríque, explicó el trabajo con mujeres rurales del valle de Aconcagua, abriendo la pregunta de cómo los territorios transforman la investigación. “Tenemos este ideal de que llegamos a un territorio, vamos con el prediseño metodológico, pero llegamos al lugar y por ejemplo, no hay paso porque la barcaza no llegó, o hay un temporal”.  

Manríque hace un llamado a sentipensar lo metodológico, “no como una secuencia lógica solo de técnicas, sino entender que, si estoy interactuando con mujeres rurales indígenas de zonas extremas, cómo esas intercepciones afectan el proceso investigativo y lo metodológico de la técnica, bajo un potencial de trabajo colaborativo”. 

También explicó cómo se acercan y se dejan afectar por las mujeres del territorio del Valle de Aconcagua. “Investigamos desde los feminismos descoloniales, desde una etnografía colaborativa. Somos investigadoras que trabajamos con aportes de la sociología y la antropología simétrica, que nos permiten pensar dimensiones mucho más allá del humano, para tensionar esta lógica antropocentrista que caracteriza buena parte de la producción científica”. En ese sentido, señala “buscamos perspectivas que nos tributan a una investigación situada y relacional”. 

De acuerdo con las académicas, la perspectiva de género atraviesa su investigación-acción. Desde las experiencias situadas en la construcción de conocimiento, el activar voces históricamente silenciadas y lugares poco visibilizados, así como mostrar esas experiencias de cómo las mujeres en su diversidad son productoras de conocimiento. Así también, en metodologías y técnicas de investigación que contribuyen a dar cuenta de estas dimensiones relacionales de la vida. 

En estas dimensiones explica se encuentran los afectos, cuidados, la memoria del territorio, el territorio cuerpo, la forma en cómo los territorios configuran los cuerpos y las corporalidades. En este caso, la perspectiva de género posibilita comprender cómo estas desigualdades que encontramos en estos territorios afectan de manera diferencial a las mujeres rurales y cómo se articulan en esos procesos de extractivismo con la precarización de la vida y la disposición territorial. 

La académica del Centro de Investigación y Estudios en Familia, Trabajo y Ciudadanía (CIELO) de la Universidad Santo Tomás, Dra. Francisca Rodó-Donoso, explicó “cómo las mujeres vivimos nuestra experiencia está situada en un modelo de sistema moderno colonial que ha impactado en cómo vivimos y cómo experimentamos la forma en que construyen conocimientos, quienes viven y sostienen la vida, en este caso las mujeres rurales. Por otro lado, el territorio, que implica pensar todos los procesos de explotación, de control y de apropiación”. 

La investigación fue publicada en la revista Iconos y está disponible en este enlace. 

 

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