Trabajos voluntarios en la UAcademia: Experiencia que aporta a la formación y al pensamiento crítico

Trabajos voluntarios en la UAcademia: Experiencia que aporta a la formación y al pensamiento crítico

Para Josefa Córdova, estudiante de 4° año de Psicología de la UAcademia la inquietud por realizar algún tipo de trabajo voluntario surge, tras la recomendación de un profesor de Praxis en el primer año de carrera quien sugirió que el voluntariado era una de las mejores cosas que se podían hacer durante el periodo de formación académica. De ahí que este “bichito” se quedó con Josefa, y como, según comenta, siempre había querido ejercer algún tipo de trabajo voluntario, tomó está sugerencia y así inició su historia con la Cruz Roja.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Voluntariado y Solidaridad del 2025, realizada por la Fundación Trascender, la mayor tasa de participación en trabajos de voluntariado corresponde a jóvenes de 18 a 29 años, seguidos por personas mayores de 65 años o más. Este mismo informe señala que el 24,3% de las acciones voluntarias permiten a las personas poner a disposición sus talentos al servicio de la sociedad.

Siguiendo la tendencia, fue justamente eso, lo que motivó a Josefa el ingresar a la Cruz Roja: “poder trabajar con la comunidad directamente, además del trabajo humanitario que realizan, su misión y visión son cosas que resonaban con lo que yo estaba buscando”, señala.

Josefa también reconoce que esta experiencia, que ya se ha extendido por dos años, le ha servido mucho durante su proceso de formación profesional, pues en este voluntariado vio la posibilidad de ganar experiencia y añadir un elemento diferenciador en su currículum. Si bien es cierto, que, al principio sintió que el trabajo estaba más ligado al área de los primeros auxilios, con el pasar del tiempo y conociendo otras áreas se dio cuenta de que el trabajo que se realizaba tenía mucho que ver con la Psicología, sobre todo con la labor que desarrolló dentro de Bienestar Social, que es donde se entrega ayuda a personas en situación de calle.

Comenta que, durante esta experiencia, “las personas en situación de calle van a solicitar ayuda, de ropa y comida, y es una oportunidad para conversar con ellas. A pesar de que al principio me faltaban algunas herramientas que entrega la carrera, la práctica y el tiempo me ayudaron a mejorar ciertas falencias del principio”.

Actualmente, ocupa un cargo a nivel nacional dentro de la Cruz Roja en el área de Educación y este trabajo le ha permitido poner en práctica todo lo que ha aprendido durante sus años en la UAcademia. Reconoce también que esta experiencia le permitió, el año pasado, poner en valor los conocimientos adquiridos en la organización mientras realizaba prácticas en el Centro de la Fundación de las Familias en Recoleta.

Todo esto le ha permitido alcanzar logros como concretar “un proyecto de alfabetización digital con adultos mayores, donde todo lo que aprendí en la praxis lo pude llevar a cabo, porque no era mi primer acercamiento a adultos, sino que ya había trabajado con ellos y me sentí mucho más cómoda”.

Toda la experiencia adquirida durante su tiempo en la Cruz Roja, también la han llevado a ser parte de las personas que han asistido, en diferentes frentes, a las personas afectadas por catástrofes naturales como lluvias e incendios durante los últimos meses en el país.

“En enero trabajé en los incendios que afectaron al Biobío, ahí pude apoyar a otros voluntarios y voluntarias que estaban en el sector entregando útiles escolares. Lo que más me llamó la atención es que esa gente que estaba sufriendo nos estaba esperando con cosas, comida, agua, etc., esos gestos son los que refuerzan esta labor y el sentido de hacer comunidad”, reflexiona.

Y, agrega “había una voluntaria que había perdido su casa y seguía trabajando, eso te inspira. Ver esa fortaleza, ver que siguen riendo, trabajando por la comunidad, que es ese valor humanitario que tiene la institución, también te enseña la resiliencia que tienen las personas para salir adelante”.

Las experiencias y vivencias de realizar un trabajo de voluntariado es algo que Josefa Córdoba recomienda en un 100%. “Sea cual sea el área de trabajo, siento que la universidad entrega una formación y un espacio para poder acercarte a la comunidad. Y, desde un voluntariado se tiene una mirada un poco más profesional, pero más de lo cercano y de largo aliento, porque en las prácticas uno llega y al tiempo se tiene que ir. Entonces el voluntariado permite estar inmerso en la comunidad por mucho más tiempo”, recalca.

“El hecho de que este trabajo no es algo que se hace por obligación o por una nota, le da un valor más amplio a este sentimiento de querer ser útil para la comunidad. Hay que experimentarlo para saber qué es lo que significa, saber qué es sentir ese abrazo, el poder jugar con niño o una niña que te vio como espacio de confianza, no es lo mismo contarlo que vivirlo, es algo que me ha ayudado mucho en mi formación”.

Finalmente, Josefa destaca el apoyo que profesores y profesoras le han brindado para poder compatibilizar los estudios y el trabajo de voluntariado lo que le ha permitido poder llevar adelante las dos tareas y cumplir a cabalidad sus responsabilidades.

_*
Tags
voluntariado