Arqueología en primera persona: El sitio simulado de la UAcademia que acerca la ciencia a estudiantes y docentes
Tras la habilitación del sitio simulado en La Reina, a fines de 2025, durante las últimas semanas han sido varios los cursos y actividades que se han desarrollado en este espacio creado por el Programa de Segunda Titulación en Arqueología cuyo principal objetivo, es llevar a terreno la práctica de la disciplina por parte de las y los estudiantes de la UAcademia.
Así señala la docente Andrea Seelenfreund, académica del programa y de la Escuela de Arqueología, quien ha acompañado a las y los estudiantes que han tenido la posibilidad de excavar y enfrentarse a situaciones simuladas en contextos prehispánicos, históricos y también a instancias de excavación de arqueología contemporánea, todo para que “puedan encontrarse con el ejercicio práctico antes de ejercer profesionalmente”.
La profesora destaca que este espacio, que fue construido en un terreno con una superficie de más de mil metros cuadrados utilizando materiales recolectados, cuenta con zonas en contexto funerario, arquitectónicos, basurales y arqueobotánicos, los que permiten reconstruir formas reales que en ocasiones no son posibles de encontrar en zonas arqueológicas que están fuera de este sitio simulado. Convirtiéndolo en un espacio donde se pueden comprender y experimentar las distintas dimensiones presentes en una excavación arqueológica.

De la teoría a la práctica
El poder experimentar, en tiempo real y en las condiciones adecuadas, el trabajo para el cual se están formando nuestros y nuestras estudiantes se ha convertido en una gran oportunidad para que estos últimos puedan conocer en primera persona los distintos desafíos que presenta el campo en el cual se desarrollarán profesionalmente.
Así lo confirma el estudiante Manuel Villanueva, del curso de Metodología y Técnicas en Terreno, impartido por la profesora Camila Arenas junto a Amapola Sabal, quien señala que este espacio “es interesante porque es extenso. Tiene un trabajo importante en el proceso de construcción para que represente distintas temporalidades y distintas cronologías, lo que es relevante para nuestra formación y, así, podamos aprender distintas técnicas de excavación y de registro, para abordar los distintos contextos que podemos encontrar, ya sea en el impacto ambiental o trabajando en áreas de investigación o académica”.
Por su parte, la profesora Arenas también releva la importancia que tiene el contar con este lugar para la formación de las y los alumnos. Durante una de las clases en terreno del curso que imparte, las y los presentes tuvieron la oportunidad de poner en práctica la parte teórica revisada en aula, realizando una caracterización arqueológica, en una primera instancia, para luego, llevar a cabo la etapa de rescate arqueológico, en la que las y los estudiantes participaron de manera activa planificando y diseñando el proceso.

En este contexto, la docente indica que estar en terreno “ha sido una súper buena experiencia. El sitio simulado permite solucionar problemas logísticos, por ejemplo, pero también es una herramienta para enseñar de forma más práctica ciertos contenidos, como la toma de muestras y gestión”. Lo anterior, permite a las y los estudiantes ver las distintas aristas de la disciplina y no solo la excavación, sino también la parte más humana que hay detrás de la arqueología, finaliza Arenas.