Sistema de Alerta Temprana: Compromiso con la educación y la continuidad de las y los profesionales de la UAcademia

Sistema de Alerta Temprana: Compromiso con la educación y la continuidad de las y los profesionales de la UAcademia

Uno de los más grandes desafíos que enfrentan actualmente las instituciones de educación superior en nuestro país, es la retención estudiantil, problema que en la UAcademia se viene trabajando desde hace un par de años y que hoy, gracias a la implementación del Sistema de Alerta Temprana (SAT) tiene a la institución con una tasa superior al 80% de retención, todo gracias a un trabajo mancomunado que tiene como objetivo final que las y los alumnos se queden dentro de la universidad y completen su formación profesional.

Entre los factores que hay detrás de la decisión de abandonar los estudios, se pueden mencionar temas económicos, psicológicos, psicopedagógicos y la falta de preparación para la vida universitaria, entre otros. En este sentido, la rectora (s) de la UAHC, Iria Retuerto comenta que “muchos de los y las estudiantes vienen con brechas de aprendizaje, entonces se enfrentan a esta nueva disciplina y no entienden bien la lectura especializada, hay problemas de redacción, hábitos de estudio, entre otros”. Es en este escenario, que la universidad pone en marcha el año 2024 el Sistema de Nivelación y Acortamiento de Brechas (SINAB), el que está compuesto por distintas áreas de trabajo y es ahí donde el SAT toma particular relevancia.

Lo anterior, dado que desde el año 2023 el SAT ya había comenzado con un proceso de renovación, donde en primera instancia, dejó de trabajar de forma aislada y se incluyó dentro del SINAB lo que permitió que se iniciara un trabajo junto con el Centro de Aprendizajes, el Centro de Inclusión y otras direcciones. En este sentido, Carolina Osorio, coordinadora de Procesos de Gestión y Retención Estudiantil de la Vicerrectoría Académica señala que “esta articulación nos permite atribuir los buenos resultados que hoy tenemos en retención del alumnado, al trabajo colaborativo con el foco siempre puesto en las y los estudiantes”.

Este sistema, que en esencia es, según explica Osorio, un modelo de gestión preventiva tiene por objetivo identificar factores de riesgo que puedan afectar la trayectoria educativa, situando a las y los estudiantes en uno de los cuatro niveles establecidos: alto, medio, moderado y bajo.

“Una vez realizadas estas definiciones se inicia el trabajo de acercamiento al estudiante, a través de las coordinadoras del sistema, cuya principal tarea es la vinculación con el sello de cercanía que caracteriza a la UAcademia para luego ofrecer los apoyos que están disponibles para enfrentar este proceso”, manifiesta Carolina Osorio.

Por lo mismo, es que la profesional destaca que el trato humano y cercano es parte también del éxito de este sistema, además “que permite activar un circuito que parte en la detección, derivación, acompañamiento y seguimiento y que se activa desde cualquier unidad que tenga acceso a trabajar con las y los estudiantes, eso a mi parecer, es un sello diferenciador y es uno de los aspectos más destacados del SAT”.
Es así como el trabajo que se desarrolla desde el Sistema de Alerta Temprana se articula directamente con Transversales, Inclusión, el área psicopedagógica, y direcciones como la DAE, Género y Convivencia, además de áreas como Financiamiento, entre otros actores claves en la atención de las y los estudiantes.

Sistema innovador

Según cuenta Carolina Osorio, fue un gran reto diseñar un modelo matemático de riesgo, por lo mismo, es que destaca la colaboración del Área de Informática en este desarrollo. Gracias a este trabajo conjunto hoy “contamos con tres modelos integrados: para estudiantes renovantes, vía de ingreso DEMRE y vía de ingreso no DEMRE. Estos modelos ponderan múltiples variables: condición socioeconómica, financiamiento, deuda, apoyos recibidos y comportamiento académico, entre otras”, indica.

Por otro lado, también señala que las variables transversales y con más peso en todos los modelos de riesgo son el registro oportuno de la asistencia y las calificaciones parciales, y en este punto, reconoce está uno de los mayores desafíos del SAT. “Debemos trabajar en la gestión del cambio cultural, es muy importante que el ingreso de los datos a la historia académica de las y los estudiantes sea lo más oportuna posible”, y es enfática en señalar que es muy importante el compromiso de toda la comunidad educativa para la correcta implementación del SAT.

Toda la información que aloja este sistema, por otro lado, también funciona como una gran fuente de datos e información, que de acuerdo con la vicerrectora académica (s), Andrea Gutiérrez, “permite abastecernos de insumos para la toma de decisiones académicas, creo que este sistema está en un momento de madurez que nos ayuda a tener más claridad de nuestra realidad estudiantil y de qué es lo que necesitan las y los estudiantes”.

Y esto, también se refleja en la respuesta de las y los jóvenes que utilizan el sistema. Carolina Osorio indica que la “recepción hacia las coordinadoras ha sido muy positiva. El estudiantado está agradecido de este acompañamiento y eso es algo que podemos medir en función de la tasa de permanencia que hemos alcanzado en los últimos años”.

La retención como clave en la acreditación institucional

Los excelentes resultados que ha generado el Sistema de Alerta Temprana no solo inciden en el estudiantado que decide quedarse, sino que también, habla del compromiso de la UAcademia con su proyecto educativo y de la gestión que lleva adelante para entregar las herramientas que cada estudiante requiere de acuerdo con sus necesidades.

La autoevaluación del año 2021, durante el proceso de acreditación de la época, detectó falencias en las tasas de retención y acompañamientos aislados hacia el estudiantado, de ahí que el robustecimiento del SAT y otras instancias de apoyo a las y los estudiantes responden a los compromisos asumidos por la institución y hoy, cuando enfrentamos un nuevo camino hacia la acreditación “podremos presentar ante la Comisión Nacional de Acreditación, un sistema fuerte que integra información que nos permite activar mecanismos de apoyo antes de que el estudiante tome la decisión de desertar y donde los números nos apoyan”, comenta Carolina Osorio.

Asimismo, señala que los próximos desafíos están en “seguir mejorando la herramienta, pero más que nada, en utilizar de buena forma la información que nos entrega para tomar decisiones en momentos oportunos y descongestionar la demanda de determinados periodos de los semestres académicos”, así como también es importante “migrar cada vez más hacia la prevención: detectar y abordar las debilidades antes de que se transformen en un riesgo, fortaleciendo de manera integral la calidad de vida de nuestros estudiantes dentro de la universidad”, remarca.

Finalmente, Osorio reconoce que “vamos por un buen camino, creo que los números nos dan tranquilidad y tenemos que seguir trabajando en toda esta integración y consolidación de la importancia que es contar con un sistema que nos permita trabajar todos en conjunto. El alza porcentual refleja el trabajo de todas las unidades, no solamente de un área encargada de un sistema propiamente tal, sino que queremos pensar que los resultados van a mantenerse y evidentemente queremos que sean al alza y vamos a hacer todo lo posible para que eso sea así”.