Docente UAHC reporta conclusiones de innovadora investigación sobre fábricas papeleras en Chile
Como parte del Colectivo PAPEL CL la docente del Programa de Segunda Titulación en Arqueología de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano Alejandra Didier participó en la presentación oficial de los resultados del proyecto “El Libro íntegramente Chileno: Un estudio de PAPEL CL sobre las primeras fábricas papeleras que permitieron el inicio de la impresión libresca en papeles hechos en Chile”.
La investigación arroja nueva luz sobre la producción local de papel a fines del Siglo XIX y principios del Siglo XX, revelando una industria mucho más vasta de lo que se creía hasta ahora.
La presentación se realizó en el marco del seminario “¡Ojo con el papel! Diálogos en torno al estudio de bienes documentales y bibliográficos”. El encuentro fue organizado por el propio colectivo con la colaboración de la Biblioteca Patrimonial Recoleta Domínica y el financiamiento del Fondo del Libro.
Según explicó la profesora Didier, a diferencia de los estudios tradicionales de historia económica, este proyecto destacó por combinar el análisis histórico con una exhaustiva caracterización material del soporte físico.
“La investigación integró la revisión de fuentes primarias (archivos metropolitanos y regionales), secundarias (acervos bibliográficos, cartográficos y hemerográficos); análisis de información recopilada en una mesa de trabajo y reflexión técnica de especialistas en Historia, Economía, Arqueología y Conservación”, indicó.
A esto se sumó la caracterización y análisis tecnológica de soportes físicos como papeles, libros y periódicos, lo que permitió la identificación de la procedencia del papel mediante el cotejo de variables técnicas y procesos de fabricación, destacó.
Por su parte la coordinadora del Colectivo PAPEL CL, Ximena Bruna, enfatizó la importancia de ver los libros y manuscritos más allá de su contenido escrito.
“Los bienes documentales y bibliográficos no solo transmiten contenidos textuales o visuales, sino que también encarnan procesos técnicos, decisiones editoriales y circuitos de circulación de su tiempo. Son artefactos culturales complejos cuya materialidad aporta información relevante para la interpretación histórica y patrimonial”, señaló Bruna.
Al cierre de la presentación, la coordinadora concluyó que el proyecto cumplió con creces su objetivo, logrando “reconocer la existencia de una red de fábricas papeleras mucho más amplia de lo que hasta ahora había señalado la historiografía“, reescribiendo así un capítulo clave del patrimonio industrial y cultural chileno.
